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Habemus Papam en las Redes Sociales

Nadie lo esperaba. Ni que fuera elegido tan “pronto”. Ni que se tratara de un hombre que no había estado en ninguno de los posibles “papables” que se barajaban. Ni que fuera hispanoamericano. Ni que perteneciese a la orden de los Jesuitas. Ni que eligiese un nombre como Francisco I. Parece que el cardenal Jorge María Bergoglio vine rompiendo moldes, aunque eso ya se verá. Al igual que esta entrada de Bloggy Mary: fuera de lo habitual.

Lo importante es que, desde las 19:07, aproximadamente, las Redes Sociales bulleron y se convirtió en el tema del día, en Trending Topic, en Twitter. Así permaneció hasta casi las 22:00: tres horas en las que se batieron todos las marcas. Pocas veces la religión ha dado tanto de que hablar en los Medios Sociales.

Varios fueron los hashtags utilizados

Pero el que más éxito ha tenido es #HabemusPapam, como no podía ser de otra forma.

¡El “Habemus Papam” ya es trending topic mundial en Twitter!

Trending topic

Adivina en qué país recibieron con más calor la noticia:

#Argentina recibe a #FranciscoI con más de 300 mill tuits http://ow.ly/i/1GesI  #habemuspapam

Y siguiendo con ello, ¿en qué provincia española se mencionó más al nuevo Papa?

Andalucía, la comunidad con más menciones al nuevo Papa

No podía dejar de poner la primera reflexión que leí escrita por un argentino:

Reflexión de un argentino

Por supuesto, el Twitter de Comunicación del Vaticano anunció la buena nueva de una curiosa forma.

Twitter - cuenta del Vaticano

La cuenta @Pontifex, que estaba suspendida a la espera del ocupante 266 de la silla de San Pedro, publicó un tuit y cambió la fotografía por la de Francisco I.

Twitter - cuenta Pontifex

Precisamente de este tema, de la cuenta del Papa, se trató el jueves 7 de marzo en una muy interesante y entretenida conferencia en iRedes.

La pregunta de si el Papa Francisco I va a ser activo en Redes Sociales, por el momento, no tiene respuesta. Sin embargo, si nos remitimos a las pruebas a los antecedentes, cuando el cardenal Bergoglio todavía lo era, las señales no son muy alentadoras. De hecho, no tenía perfil abierto en ninguna red social, a pesar de que hay varias apócrifas circulando por el Social Media, como esta de Twitter, que ha disparado el número de sus seguidores.

Supuesto TW del Papa cuando era cardenal

O esta otra de Facebook

Supuesto FB del Papa cuando era cardenal

Es de imaginar que el Vaticano tomará cartas en el asunto y clausurará estos perfiles falsos para evitar males mayores. No creo que ni Twitter ni Facebook pongan ningún reparo y, desde luego, es muy probable que tarden bastante menos en cerrarlos que para el común de los mortales.

Y ¿qué ha pasado en los medios tradicionales? Pues han sido bastante ágiles, tanto en sus tuits como en las webs. Así, CNN en español fue uno de los primeros en anunciar el nombre del nuevo Papa, en el hashtag #HabemusPapam

Noticia Papa en CNN en español

Y también lo fue ABC, pero con el hashtag #Papa:

Tuit de ABC sobre el Papa

En las versiones web, opiniones para todos. La pauta general eran unos titulares neutros, destacando o bien su condición de hispanoamericano o bien el nombre elegido, y reportajes complementarios donde, sobre todo, se tocan dos temas: su mala relación con los Kichner y los problemas a los que se tendrá que enfrentar.

Las televisiones interrumpieron todas su programación habitual para conectar con el Vaticano

Y las radios también estuvieron cubriendo el evento en directo

Aunque, como nunca llueve a gusto de todos, los periodistas han recibido sus críticas en las redes por cómo estaban realizando la cobertura.

En definitiva, gran despliegue on y off-line, el mundo pendiente de lo que ocurría en la Basílica de San Pedro y las redes sociales en ebullición. Creas o no, seas o no católico, corrígeme si me equivoco pero considero que hemos asistido a un hecho histórico, y no por la elección concreta sino por todo lo de alrededor. Tiene todos los ingredientes: es algo secreto, hay misterio, crea expectativa y hay una apoteosis con final feliz. ¿Qué opinas?

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Comunicar en positivo

Hace apenas seis días, las redes sociales se llenaron de #unaactitudpositiva. Cansados de tanto mensaje catastrofista (que sí, que ya sabemos que hay una crisis muy grave), un grupo de personas hemos decidido unirnos para comunicar otra visión de las cosas.

Promovido por @fmlopez48@gasolinero, @fidelmartin, @chdve y por @Srvmaket, en un primer momento, y a los que se han añadido @BelenManez y @julitopomar, en Facebook el grupo tiene la impresionante cifra de 710 seguidores y un número incontable de “Me gusta”, es decir, el promedio es de unos 118 nuevos seguidores por día. En Twitter los números son aún más espectaculares: 1.015 seguidores, a una media de más de 169 al día. Y estos son datos de ayer miércoles, 18 de julio…

Los comunicadores, en el ejercicio de nuestro trabajo, actuamos siempre, respecto al cliente, de forma positiva. Si tenemos unas cifras, hacemos hincapié en las que les benefician y camuflamos, dentro de la información, aquellas que les perjudican, sin ocultarlas pero dándoles menor importancia. Esto es general excepto, por lo visto, en política donde lo negativo prevalece.

A ello hemos de añadir unos medios de comunicación muy segmentados y con unas líneas editoriales que son sesgadas, donde priman las noticias que perjudican la imagen de sus oponentes antes que aquellas que les benefician. Sinceramente, ningún gobierno es tan malo ni tan bueno como se le califica, por pura ley de probabilidades.

El resultado de todo esto es que los mensajes que llegan al ciudadano son tan malos que parece que en vez de en España, Unión Europea, Occidente, estamos en un país más allá del mal llamado “Tercer Mundo”, justo al borde del colapso absoluto. Este clima hace que, como me contaban el lunes, haya personas que vayan pregonando que se va a eliminar el subsidio por desempleo desde ya, cuando lo que se dijo es que, a los seis meses, los parados pasarían a cobrar el 50% del total, diez puntos menos que antes. No planteo aquí la pertinencia o no de esta medida sino el extremo al que estamos llegando.

En este sentido, me gustaría compartir con vosotros el artículo que escribió Arturo Merayo, socio director de Cicero Formación, en el número de marzo de “Executive Excellence”: no puedo estar más de acuerdo.

Recuerdo, en mi época universitaria, que uno de mis profesores comentaba que ante un accidente, a la hora de recoger declaraciones para redactar la noticia, nos encontraríamos con que nadie habría visto lo mismo. Eso es así porque cada uno de nosotros observa la cosas que ocurren según su perspectiva, su educación y sus vivencias. Seguro que un psicólogo podría explicarlo mejor que yo pero lo que es evidente es que todo ello tamiza la información. Por eso es imposible la objetividad absoluta y por eso, en unas selecciones, los partidos que se presentan se declaran ganadores… y es verdad hasta un cierto punto.

Entonces, ¿por qué nos empeñamos en ver siempre el lado negativo de las cosas? Cuidado, no se trata de vivir en las nubes sino que sabiendo lo que hay, sepamos también sacar una lección, una enseñanza o una idea que nos permita salir del problema. Si cada uno de nosotros trabajara por buscar ese punto de inflexión en nuestro día a día y en nuestras propias dificultades, todos esos esfuerzos terminarían por beneficiarnos como país y como sociedad. Mientras no creamos en nosotros mismos, nadie lo hará.

Conocemos la dramática situación de muchos medios, sobre todo, de perfil tradicional. Periódicos, revistas, radios y televisiones están sufriendo para mantenerse a flote y a costa de despedir a profesionales, periodistas o no. Veamos cómo darle la vuelta:

Noticia 1.- Pese al “boom digital”, los medios tradicionales siguen siendo los más fiables para los usuarios a la hora de recibir información.

Noticia 2.- Los jóvenes podrían ser la tabla de salvación de la prensa gracias a la venta de tabletas.

Estas dos informaciones vienen a demostrar que ni mucho menos el periodismo tradicional ha muerto, solo que debe reinventarse para seguir existiendo. Y, desde luego, lo hará. Puede que muchos medios se queden en el camino por no saber cómo hacerlo, pero habrá otros que encuentren la fórmula apropiada y puedan seguir adelante.

Habréis escuchado, hace poco, como un gaditano, que estaba cansado de no vender su piso después de varios meses, decidió sacar una canción y colgarla en las redes sociales. Salió por todas partes. El chascarrillo es lógico que aparezca pero ningún medio ha comentado después si el buen hombre vendió o no la casa, aunque apostaría a que sí. ¿Por qué? Porque cuando hay imaginación y ganas, se alcanzan los objetivos.

Por eso, estamos viendo como la inciativa de #unaactitudpositiva está consiguiendo un éxito épico, porque estamos cansados de tanta negatividad. Por eso aquí, hoy, desde Bloggy Mary, os pido que os unáis a ella, al menos al espíritu que emana. Si queréis más información, podéis leer la excelente entrada a su blog de Fátima Martínez que se titula “No todo está perdido #unaactitudpositiva”.

Seguro que muchos tendréis experiencias en las que sabíais que íbais a conseguir algo y efectivamente lo habéis alcanzado. Me encantaría que explicarais esas vivencias para demostrar que la afirmación de que “la fé mueve montañas” es cien por cien cierta.

Los eventos caen en las redes

Hace once meses, subí una pregunta a un grupo de LinkedIn al que pertenezco, el de la Asociación española de expertos en Protocolo. En realidad eran dos cuestiones: ¿cómo debería ser el Protocolo en las redes sociales y cómo podríamos utilizarlo como herramienta de trabajo? Para mi sorpresa y placer, fueron cuatro meses de reflexiones de lo más interesantes y donde se tocaron diferentes puntos de vista sobre la unión de ambos términos. Por si alguno pertenecéis a este grupo (está cerrado), os dejo el link.

La introducción viene al caso porque ahora, de hecho, este debate no se plantearía en los mismos términos: las redes ya están inmersas en la organización de actos, al menos en los que tienen que ver con tecnología o innovación, incluyendo el proceso de invitaciones o intercambio de archivos a través de Cloud computing con las diferentes personas del equipo. Es decir, en poco menos de un año, hemos pasado de no saber muy bien cómo utilizar eso de las redes, a que pocos especialistas duden de su efectividad en determinados ámbitos y con un uso correcto.

Cuadro redes sociales sobre fondo negro

Pero no solo el Protocolo, como disciplina, está asumiendo la facilidad que supone para todos los procesos el contar con las redes sociales, sino que este camino también está siendo 2.0. Por ejemplo, tanto LinkedIn como Facebook han implementado sus plataformas para que puedan ser utilizadas en la preparación de eventos. Han abierto así un campo muy interesante a explorar por parte de los profesionales que se dedican a ello.

Aún así, todavía hay mucho camino por recorrer. Hay que extender el uso de las redes no solo a los eventos sobre innovación o tecnología, sino al resto de ellos. Existen ciertas reminiscencias del pasado en el Protocolo, que cuesta dejar atrás. El uso de las redes puede acabar definitivamente con esa imagen. Ahora bien, cómo hacerlo, cómo aprovecharlas de verdad.

Empecemos por la organización del evento. Como herramienta, el Cloud computing no tiene precio. El poder compartir documentos con las personas apropiadas, excluyendo a las ajenas a la cuestión; que estos documentos puedan Mobilidad: iPad de Applebajarse, modificarse y actualizarse automáticamente; que cualquier persona autorizada tenga la posibilidad de trabajar sobre ellos donde sea, tanto con dispositivos móviles como en casi cualquier parte del mundo, es algo que personalmente valoro en alto grado.

Los momentos de discusión para acordar ideas pueden realizarse en grupos cerrados de LinkedIn (mi preferida para esto) o de Facebook, a través de los chats que ponen a disposición de sus usuarios. O bien con los círculos de Google+, no nos olvidemos de ello. Si la conversación queremos hacerla “cara a cara”, nada mejor que Skype. Red que también puede utilizarse, por ejemplo, para retransmitir en directo el ensayo ante el equipo y ver los posibles fallos, incluso de si estamos sacando la imagen que realmente queremos que den los medios de comunicación. Es decir, todo el proceso de preparación del evento puede llevarse a cabo de una forma mucho más sencilla, permitiendo aprovechar mejor los tiempos, que suelen ser cortos, y mejorando la calidad final.

De hecho, existe una cierta querencia por enviar las invitaciones por correo postal. Aunque habrá que valorar cada caso, considero que se da mejor imagen si se crea una bonita tarjeta y se manda a los interesados por correo electrónico o que puedan descargársela de algún sitio determinado, sobre todo, teniendo en cuenta que cada vez hay mayor concienciación con el medio ambiente. Es más, para ello y con la extensión del uso de los smartphones, existen los códigos QR, que simplifican mucho la gestión de las invitaciones.

Para la promoción del evento, hay que dar lo máximo y utilizar todas las redes en el empeño, e incluyo también aquí un blog y la web correspondiente. Vamos a ver, Tuenti no me pegaría para promocionar determinados actos pero sí para otros. Es lo de siempre, tenemos que planificar una estrategia que contenga todos los puntos, incluyendo la utilización de las redes, desde el primer momento: qué redes, por qué, qué se va a incluir en cada una de ellas, para qué se van a utilizar, quiénes lo van a hacer, etc.

InterQué premios Bitácora 2011

Por supuesto, una vez comenzado el evento hay que estar muy pendientes de ellas. Aquí puede haber controversia por el temor que genera, por ejemplo, un tweet crítico. El miedo es un freno pero el organizador tiene que darse cuenta de que ese “trino” se va a producir de todas formas, lo lea él en directo o no. La diferencia está en que si lo ve en el acto, puede reaccionar casi de inmediato y solucionar la crisis antes de que haya estallado. Mientras que si no lo ve en ese momento, a lo mejor cuando lo haga ya es tarde para salvar la reputación de la empresa.

Eso sí, hay que comprobar que todo funcione bien e intentar dar al público asistente las máximas comodidades, como una buena wifi o unos enchufes disponibles para recargar sus dispositivos electrónicos ¡Cuántos actos se han ido al traste por no tener presente al público y solo pensar en la mesa de presidencia, en la decoración o en la seguridad! Todo ello es importante pero en una sociedad tan hiperconectada como la actual, también lo es cuidar al máximo a los asistentes. No solo su ubicación sino también cómo van a actuar durante el evento.

Una vez que este ha finalizado, para redactar el informe sobre las conclusiones, seguiría el mismo camino y utilizaría las mismas redes que hemos visto para la preparación. Aquí el que los implicados colaboren es primordial y las redes juegan un papel protagonista en ello.

Margarita con todas las redes sociales

En cuestión de pocos meses, se ha reeditado un libro de 2004, que tengo pendiente leer, titulado “La comunicación en el Protocolo” pero cuyo subtítulo y, por supuesto, su contenido, se amplió en 2011: “Las redes sociales, Internet y los medios tradicionales en la organización de eventos”. Por si a alguien le interesa, es de Ediciones Protocolo. También ha habido un par de conferencias muy instructivas como la que Alfredo Rodríguez (@protocolodigit – www.argconsultor.com) dio en el XII Congreso Internacional de Protocolo 2011, celebrado en Paraguay, con el título “Comunicación, eventos y redes sociales: cómo zambullirse en el universo 2.0”. En ella expuso, de una forma muy clara, cómo usar las redes sociales en cada uno de los tres pasos fundamentales a la hora de organizar un evento: la preparación, el acto en sí y el análisis posterior (os podéis descargar el pdf en este link).

¿Y los eventos que ya no son presenciales sino virtuales? Eso no significa que requieran un menor esfuerzo sino lo que Internet puede llegar a hacer. Solo estamos atisbando el futuro que, además, se nos va a venir encima con la misma rapidez que evoluciona la tecnología.

En el debate de LinkedIn con el que empezaba este post, propuse un reto: que, entre todos, redactásemos un manual sobre el posible uso de las redes en el ámbito del Protocolo, ¿alguien se anima? ¿Se os ocurren otros usos? ¿Qué opináis?