Archivo de la etiqueta: cultura empresarial en España

Decálogo para una Comunicación Interna efectiva

Estadísticas negativas sobre la Comunicación Interna en España

La Comunicación Interna en una organización es un pilar vital para la supervivencia de esta: no exagero. Sabes, si sigues Bloggy Mary, que soy una defensora acérrima de la importancia que tiene para la imagen y la reputación. Y, sin embargo, en el “Informe TES 2017 sobre la cultura empresarial española”, me encuentro con estos datos tan alarmantes.

Te lo incluyo a continuación porque el documento no tiene desperdicio y, desde luego, da una visión muy triste de nuestro tejido empresarial. Luego me dices qué te parece a ti:

Como ves, estoy siendo muy radical y beligerante con este tema. ¿Cómo es posible que un 62% de los trabajadores desconozca si su compañía está inmersa en la innovación que supone la transformación digital o bien no sepa cómo se está llevando a cabo? Y, lo que es aún más gordo, ¿cómo es posible que no conozcan la misión, visión y valores que tienen? Entonces, ¿cómo saben si los comparten o están haciendo algo que va en contra de su propia filosofía de vida?

Estamos en una estructura mayoritaria del pymes (el 99% lo son / somos), donde prevalecen estilos directivos proteccionistas, con una falta de transparencia brutal. Son estilos heredados de cuando el jefe era una especie de patriarca al que los empleados debían obedecer a ciegas. Tus padres, tus abuelos, como los míos, es muy probable que fueran a trabajar porque había que llevar un salario a casa, les gustara o no lo que hacían o cómo lo hacían.

Qué ocurría entonces. La atención al cliente era mala o peor, con desgana, pero, como era algo tan habitual, nadie lo tenía en cuenta. Daban una imagen del lugar muy triste porque realmente lo era. Solo tienes que recordar o pedir que te cuenten cómo te atendían, por ejemplo, los profesionales sanitarios y la diferencia que existe con cómo te tratan ahora, salvo casos particulares, que siempre los hay.

Hoy por hoy las cosas han cambiado mucho. Los productos y servicios que vende una empresa son tan parecidos a los de su competencia que la única forma de diferenciarse es en el trato al cliente y a la sociedad, en el valor añadido que aportan; sí, en su misión, visión y valores. La reputación e imagen deben estar impolutas si quieren sobrevivir en el mercado.

Y quiénes son los mejores embajadores de una organización, a quiénes preguntarías por ella para que te dieran referencias. La respuesta es obvia, a quienes mejor la conocen: a sus empleados.

Supón que ha salido una noticia en redes sociales indicando un incidente en el negocio donde te provees de, por ejemplo, carne. Indican que han encontrado ratas en los almacenes. La crisis es evidente. Te vas a la persona que tienes de contacto y le preguntas. No tiene ni idea. Cuál es la imagen que te da: a) No se entera ni del nodo; b) Quieren ocultarme algo; c) Es mentira, seguro que es mentira. Las dos primeras suponen un grave problema y, en mi caso, dejo de comprar allí; con la tercera, me lo pienso pero si siguen saliendo noticias al respecto, ni lo dudo. ¿Y tú?

Volvamos a pensar en las ventajas de la Comunicación Interna. Esta vez no te las voy a explicar yo, que ya lo hice en su momento, sino otros dos grandes profesionales a los que puedes escuchar en este vídeo:

Seamos prácticos, ¿te parece? Cómo podemos resolver el problema:

  1. Transforma tu empresa de vertical a horizontal. Y hazlo ya.

  2. Escucha a tus trabajadores. No te digo que los oigas, sino que los escuches, es decir, que lo hagas de forma activa y que pongas en práctica las ideas que puedan ayudar a mejorar sus condiciones o las de tus productos y servicios.

  3. Habilita para ello las herramientas tecnológicas que sean necesarias. Las hay muy buenas e incluso gratuitas.

  4. Recuerda que la transformación digital va más allá de las TIC, implica un cambio completo de mentalidad en toda la organización.

  5. Sé transparente. Si has contratado a alguien, es porque confías en que hará bien su trabajo. En caso contrario, ¿para qué lo has hecho? Por lo tanto, dale responsabilidad y libertad, y olvídate de la figura del patriarca de una buena vez.

  6. Nuestra jornada laboral es de 11 horas como media (ese es otro debate). Mucho tiempo para estar a disgusto en algún sitio, algo que acaban pagando los demás públicos de la organización. Tú mismo.

  7. Da a conocer la misión, visión y valores de tu empresa. Que las personas que estén en ella, no solo los tengan asumidos sino que, yendo a más, estén de acuerdo con ellos. De hecho, a la hora de contratar a alguien y por el bien de todos, es mejor que se adecuen a su filosofía personal.

  8. Devuelve a la sociedad parte de lo que te da a través de acciones de responsabilidad social (RSC / RSE). Puedes acordar con tus trabajadores a dónde dirigir los esfuerzos para mejorar tu entorno. Eso te dará una excelente reputación dentro y fuera de la empresa. Pero, por favor, que sea real y no una pose, que te van a pillar seguro.

  9. Si tu organización tiene varios departamentos, haz que se conozcan entre ellos que fluya la información. De nuevo, transparencia, por favor.

  10. Olvídate de la manía de esconder el sueldo que percibe cada cual, los contratos que se hacen y otras muchas cosas. Date cuenta de que, según el informe que te ponía arriba, hay un 44% de directivos y empleados que piensan que su organización respeta la legalidad en parte, desconfían de ella o, directamente, piensan que no lo hacen. ¿Qué imagen estás dando?

Evita dar palos de ciego e incluye todo esto en un buen plan de Comunicación externa e interna. Sí, puede que seáis tres en la empresa pero eso no quita para que fluya la información entre vosotros y hacia el exterior. Ah, y mide los resultados. Te invito, además, a que leas esta otra entrada de Bloggy Mary con las tendencias en Comunicación Corporativa.

Y qué, ¿te he convencido para dar el paso de una buena vez? Si lo haces antes que tu competencia, tendrás ventaja, así que yo me lo pensaría.

Una vez que he despotricado, me gustaría conocer tu opinión y que me respondieras, si te parece, a las preguntas que te he ido haciendo a lo largo del artículo, aquí o en redes sociales, como prefieras. Por supuesto, muchas gracias y también por compartir la entrada en el caso de que te haya gustado.

María Rubio