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La Radio Online evoluciona favorablemente

La Radio vuelve a ser protagonista en Bloggy Mary y ya sabes cuánto me gusta este medio de Comunicación. Por segundo año, iab Spain ha sacado el estudio sobre Audio online y, en cuanto lo he descubierto, me he lanzado a indagar la evolución respecto a 2016. Y sí que la ha tenido, sí. Aquí está el informe completo:

Sin duda, la Radio (o el audio) nos sigue dando buenas noticias. Pero vayamos desgranándolas poco a poco.

La primera diferencia me la encuentro en los formatos y tipologías de consumo que incluye el estudio. Esta vez aparecen disgregadas las emisoras exclusivamente online en directo y en diferido, lo que, en principio, nada influye en los resultados; y se incorporan los agregadores. Considero que es escaso lo que aportan en porcentaje que tampoco suponen ninguna distorsión a la hora de comparar resultados.

La segunda diferencia me la encuentro en el desglose del equipamiento. Desaparecen las aplicaciones y los sitios web para móviles o tabletas, las de PC y los MP4, ipod o similares. Además, en el apartado otros, salen las consolas y los coches conectados que tienen su propio sitio en el estudio de este año. Sin embargo, en iab, a la hora de analizar los datos, nos han puesto los porcentajes del año pasado correspondientes a la nueva clasificación, así que, si problemas para ver la evolución.

Por último, el estudio de este año es bastante más extenso. Hemos pasado de veintiséis diapositivas a sesenta y seis, cuarenta más…

Vayamos a los muy positivos resultados, que es lo importante.

oyente consumidor de audio online

La mitad de los internautas mayores de 18 años accedido a contenidos de audio online en el último mes, un 16,3% más que el año anterior (43%). Esto se debe, en parte, al crecimiento de los consumidores ocasionales; se han incorporado a la escucha casi un 6%.

Pero también sube el número de internautas que consumen radio a diario: se incrementan en un 7,1%, al pasar de 54,9% a los actuales 58,8%. Nada nada mal.

Siguen las buenas nuevas. Por un lado, se está igualando el consumo por sexos; aunque los oyentes siguen siendo hombres en un 51,8% de los casos, ya hay un 48,2% de mujeres, un punto y tres décimas más. Y, por otro, suben los usuarios más jóvenes y más mayores, lo que significa que tenemos futuro y que los maduritos se están incorporando a las nuevas tecnologías para escuchar sus programas favoritos.

El perfil se completa: “Estamos ante un internauta con un alto grado de implicación con el medio para consumir contenidos: televisión a la carta, usar plataformas de vídeo, blogs y foros, y más confiados tecnológicamente, comparten archivos, compras online”.

En cuanto a los formatos, suben todos, como se puede comprobar:

Evolución dle consumo por formatos de escucha - iab

No sé si recordarás que en el anterior artículo en el que analizaba el primer estudio de iab, no acababa de entender por qué los consumidores resaltaban, entre los atributos de la radio online, la variedad de contenidos. En este, gracias a una mayor información, ya me ha quedado claro.

Resulta que se refiere a los contenidos que ofrecen dos de los formatos: música / listas y los agregadores. Ahí sí que me resulta lógica esta apreciación junto con un nuevo apartado que aparece este año: la personalización de los contenidos, algo que también se destaca como tercer motivo para preferirla.

Otro de los puntos que destacaba en el comentario del anterior estudio era la diferencia entre la radio convencional y el audio online en lo que respecta a las horas de consumo. Este punto es otro de los que se me han aclarado en el presente informe.

Tanto en un caso como en el otro, el directo se escucha por la mañana, es decir, las noticias y la información; mientras que la música, los podcast, los diferidos, etc., tienen su momento por las tardes y en los fines de semana, y son independientes de la actualidad. En directo, además, se escuchan los debates, las opiniones y las retransmisiones deportivas. Esto es, no existen diferencias en los hábitos de los oyentes.

Tras leer la noticia sobre el Barómetro de Confianza de Edelman, vemos que los resultados son similares en radio online. Según la agencia de Comunicación, en España, el nivel de confianza en los medios ha caído cinco décimas, el que más de los grupos analizados (junto con empresas -2 puntos- y gobiernos -1 punto-). Poco más de cuatro de cada diez españoles no confiamos en ellos, aunque la cosa cambia ligeramente cuando “la pregunta se orienta al tipo de medio (…) los buscadores de Internet suscitan la mayor confianza entre la población, un 64%; seguidos de los medios convencionales (57%), los digitales (51%) y, ya de la mitad para abajo, de los medios de ONGs, institucionales o propios”.

Según iab, la percepción del usuario sobre los contenidos de audio y también de Diarios y portales online ha mejorado bastante. Por un lado, la radio les distrae y entretiene en el 68,2% de los casos (no se citaba en 2015), ofrecen información fiable y creíble en el 38,9% (se ha incrementado, el año anterior era del 31,5%), y está más actualizada (36,1%, antes 31,6%).

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Si te fijas en los porcentajes de los Diarios y portales online, verás que un 66,2% (en 2015 era solo de un 43,7%) los considera fiables y que un 68,9% (un 43,3% en el 1er estudio) habla de actualidad, además de que un 40,2% considera que ofrecen los contenidos con los que más se identifica, lo que no se citaba en 2015.

Como ves, la similitud con el barómetro es más que evidente en los porcentajes finales, salvando las distancias en cuanto a epígrafes y lo que comprende cada uno, pero no así en las conclusiones que se extraen.

A pesar de todo lo anterior, el principal motivo, y con diferencia, que tienen los consumidores para escuchar radio online es que la pueden llevar consigo a cualquier lugar y en cualquier dispositivo. Se incrementa el consumo en movilidad y multidispositivotanto en smartphone, como en tablets y TV conectada”.

Vuelvo a resaltar el hecho de que los oyentes están cada vez más dispuestos a pagar por servicios de suscripciones. En 2015, el 11,7% declaraba hacerlo. Hemos pasado a un 13% en 2016. Poco más de un punto que revela la tendencia al alza. También es cierto que quien se lleva el mayor trozo del pastel es Spotify: casi ocho de cada diez abonados lo están a este servicio de música. Buenas noticias para la industria y no tan buenas para los medios. Por cierto, aquí el perfil cambia; son las mujeres universitarias o de FP de entre 25 y 44 años las oyentes que pagarían por un contenido premium.

En el anexo, el estudio de iab dedica una diapositiva a la penetración de los medios convencionales, en los que Internet (93,5%), Televisión (84,5%) y Radio (43,5%), por este orden, son los reyes del consumo diario. Te pongo la foto pero observa no solo este consumo sino también las barras de los que “Nunca” o solo “Ocasionalmente” acceden a estos medios.

Penetración de los medios convencionales - iab

Como ves, en general, las noticias son bastante positivas y la transformación digital de la radio parece encauzada, como también demuestra este reportaje de PRNoticias sobre el uso de las redes sociales por parte de las emisoras.

¿Qué opinas tú al respecto? ¿Eres de los de audio o de los tradicionales… o de ambos? ¿Cuál es tu experiencia? Gracias por dejarme tu comentario y por compartirlo en redes sociales.

María Rubio

Un último aviso antes de terminar. La semana próxima, Semana Santa, no saldrá Bloggy Mary; necesito tomarme un respiro y desconectar lo máximo posible. Nos leemos a la siguiente. Que descanses tú también.

La innovación en Periodismo: situación actual

Estás ante un artículo de Bloggy Mary que se ha ido cociendo a fuego lento, que empezó con una lectura (en digital) y terminó con audios (podcast), que ha supuesto un trabajo de reflexión y de concreción importante en tiempo y en esfuerzo. Hablemos, una vez más, de innovación en Periodismo.

cómo innovar en periodismo

Siempre he pensado que para innovar, primero hay que dominar lo anterior. Si no conoces la técnica pasada, cómo sabes si están revolucionando la futura o estás repitiendo estándares ya probados, manidos y desechados.

Dos son las fuentes principales que han alimentado este artículo. Y sí, digo fuentes y utilizo una palabra tan periodística como artículo, a pesar de que, según un determinado ponente, los que trabajamos en Comunicación no somos periodistas. Que me perdone, pero una cosa es en lo que te ganas la vida y otra lo que eres. Si a los 6 años le dices a tus padres que quieres ser periodista de mayor y sigues amando esta profesión, aunque no la ejerzas en un medio, te morirás periodista y punto. De todas formas, esta intervención creo que se merece una entrada en sí misma.

A lo que íbamos. Por una parte, he estado leyendo un libro titulado “Cómo innovar en Periodismo”, que se ha realizado con entrevistas a 27 profesionales, la mayoría de ellos pertenecientes a El Confidencial, pero también a El Español, el Mundo, Atresmedia Publicidad (este me ha chirriado bastante), Diario Marca, Prisa Radio, RTVE, eldiario.es, Google News (¡!), etc. Y otros más “pequeñitos”: revista Mongolia, The Spain Report, el Desmarque, Vice Spain, Vis-à-vis,… E incluso consultores o agencias de este sector. Te incluyo el enlace para que te lo descargues si te apetece leerlo.

Por otro lado, la semana pasada se celebró el XVIII Congreso de Periodismo Digital de Huesca en el que, a mi modo de ver, se habló mucho de la situación actual, se añoraron aún más tiempos supuestamente mejores (o esa fue mi impresión) y hubo poco sobre qué pasará en el futuro, aunque algo se dijo. Como el tema de hoy va sobre innovación, me olvidaré del pretérito, que ya ha dejado de existir hace bastante, por suerte o por desgracia, depende de las opiniones. En otra ocasión, si quieres, volveré sobre ello y te daré la mía.

En el libro, Antonio Delgado, de El Español (pág. 37), explica que “la innovación en medios tiene tres vertientes principales: innovación en cuanto al modelo de negocio, innovación en cuanto a contenidos – que ahí también está la parte de formatos, la forma en que contamos las historias – y otra innovación en cuanto a qué otros productos podemos hacer relacionados con el periodismo”. Siguiendo esta triple posibilidad, estas son las conclusiones que he sacado entre los unos y los otros:

  • Cada vez hay propuestas más interesantes en periodismo, no solo respecto a contenidos y formatos, sino también en cuanto a financiación. Como muestra, las que se presentaron en Huesca, tanto el primer como el segundo día. Pero también las que se explican en el libro.

libro digital sobre cómo innovar el periodismo

  • La publicidad será solo un modo de conseguir dinero y no necesariamente el principal. Cada vez más, los medios serán capaces de diversificar sus formas de lograrlo con actividades paralelas como eventos o actuando de consultores y proveedores de contenidos, entre otras opciones.

  • Los medios serán cada vez más pequeños y flexibles. No será necesario estar presente en una redacción para sacarlos adelante y tampoco grandes inversiones.

  • Olvídate de quedarte en la zona de confort. Hay que experimentar de forma constante. Viene a ser un nuevo enfoque del vive deprisa, muere joven y deja un bonito cadáver. Solo que ahora es prueba lo que se te ocurra (con cierto criterio, claro), evalúa el resultado y deséchalo si no funciona, siempre al menor coste y mejor si es gratis.

  • Las redacciones son horizontales y salen de las cuatro paredes para pasar a los medios sociales. Creo que era Javier Casqueiro, en la mesa sobre “Periodismo político”, quien decía que los debates en las redacciones han muerto “lo que no significa que no se produzcan”, se han extendido a otros compañeros y a gente anónima. “Todo eso me aporta ideas y me enriquece, me da más posibilidades, soy menos sectario”.

  • Las redacciones ya no son solo campos para periodistas, fotógrafos, sonido y cámaras. Se han hecho mucho más amplias con perfiles como los informáticos, los diseñadores, etc. En principio, este hecho debería ayudar a que las noticias sean más impactantes y mejores.

  • Tendemos hacia los medios multimedia, algo que ya he comentado varias veces en Bloggy Mary (por ejemplo, aquí). Luis Márquez, de Cero, abundaba en ello durante la mesa redonda “La tele también se hace 2.0”.

  • Sigue siendo imprescindible y lo será siempre en Periodismo, redactar bien y cuidar la calidad de lo que hacemos. Será lo único que vuelva a levantar la credibilidad que hemos perdido. La inmediatez es importante pero secundaria. Las redes como Twitter son excelentes para dar píldoras de actualidad pero luego hay que escribir la noticia al completo. Así que, por un lado, las redes para lo inmediato y por otro, la crónica y el reportaje para ofrecer la información completa.

  • Una forma de innovar en las historias es darles otra vuelta de tuerca. A ello se refiere, por ejemplo, Gonzalo Pastor, de Vice Madrid, en el libro (págs. 89-90): “Voy a llegar más tarde pero voy a buscar otras opiniones (…) que seguramente serán tan enriquecedores o tan interesantes como el que ha llegado el primero a la noticia. (…) Al dejarla madurar hemos encontrado otros enfoques y otros puntos de vista. Eso nos hace contar algo de lo mismo que están contando todos los demás, pero diferente y casi siempre mucho más atractivo. Ahí es donde hemos ganado mucha audiencia”.

  • Las noticias no terminan nunca. El destinatario las puede acotar, completar, rectificar, etc.

  • La tecnología siempre debe colocarse al servicio de la historia y no al revés. Comentaba Alexandra García, del New York Times, en la mesa redonda “Tecnología para el nuevo periodismo”, dos frases que me llamaron especialmente la atención a este respecto.

    • A veces la tecnología nos complica la vida. Llevamos tanta que nos distraemos con ella, en vez de pensar en lo que es necesario”.

    • Las cosas demasiado producidas no se ven reales”.

No obstante, siempre hay que experimentar y ver justo cómo se puede contar una determinada noticia para que llegue de la forma más apropiada. La tecnología es una herramienta para conseguirlo. Mira si no este vídeo del programa Cámara Abierta 2.0

  • El usuario, receptor o como queramos llamarle se convierte en el centro absoluto, lo que requiere utilizar métricas para conocerle y darle justo lo que quiere. Aquí veo un riesgo importante de desinformación y también de lo que hemos venido a llamar posverdad, es decir, que solo ve, lee y escucha las noticias que son afines a sus ideas y el resto las da por falsas. Recordemos que una de las funciones del periodismo es formar, junto con informar y entretener.
  • Las presiones y los intentos de manipulación seguirán existiendo siempre que haya un profesional que moleste con las noticias contrastadas y bien argumentadas que ofrezca. Es señal de que está haciendo bien su trabajo. No creo, como piensa Gregorio Morán, que los medios digitales sean más fácilmente corruptibles. Pienso más bien que son los medios pequeños porque, y ahí le doy la razón a uno de los ponentes de la mesa sobre “Periodismo político en la era digital”, “ahora los directores no suelen defender a los redactores ante las presiones”.

Como ves, tanto el libro como lo debatido en Huesca, dan para mucho. Si tienes tiempo y te apetece, te recomiendo que los leas y escuches para hacerte una idea de cómo está de revolucionado el mundo del Periodismo. Ya iba siendo hora, ¿verdad?

Te dejo con las conclusiones del Congreso de Periodismo Digital en este podcast. Son breves, poco más de cinco minutos, y están muy bien contadas por Darío Pescador.

Espero tus comentarios. Gracias y, por favor, comparte si te ha parecido de interés.

María Rubio

Cómo clasificar los Cibermedios

Varias veces, si sigues Bloggy Mary, habrás leído que critico la falta de estudios de interés sobre el Periodismo actual, tanto en lo que se refiere a los medios digitales como a los que no lo son. Salvo en las tesis doctorales, poco se está reflexionando sobre los cambios que acontecen, por ejemplo, en cuanto al esquema lineal de la Comunicación que sugería en esta entrada… también puede que me equivoque y que la desconectada sea yo. Por favor, siéntete libre para sacarme de mi error.

Sin embargo, de vez en cuando, me topo con artículos y estudios que me llaman la atención. Quiero hablarte hoy de uno de los primeros, escrito por el Dr. Ramón Salaverría, de la Universidad de Navarra, que, en poco más de diez páginas, enuncia una posible clasificación de los medios digitales, partiendo del histórico de los tradicionales para sentar las bases de su propuesta. Es el siguiente:

Cuando empecé la universidad, el mundo digital estaba aún en pañales. Recuerdo aprender a programar en Basic, código de la mayor parte de las páginas que existían en ese momento, con apenas 18 años. Y de que aprendí a maquetar en un muy incipiente ordenador de Apple, como complemento a la forma tradicional, con una regla específica cuyo nombre no recuerdo y soy incapaz de encontrar. Si alguien lo sabe, por favor, que me lo diga.

Entonces era fácil. Distinguíamos entre prensa, radio y televisión. Como ves, priorizábamos el soporte a la hora de clasificarlos. Esta era una evolución que el autor se encarga de señalar.

En el siglo XIX, cuando de verdad podemos hablar de periodismo, como solo existía la prensa escrita, poco más que pasquines hasta bien mediada la centuria, la diferencia entre unos y otros medios era la periodicidad con la que se publicaban y luego su temática.

Al llegar la radio y, tras ella, la televisión, el soporte empezó a formar parte de la clasificación y acabó convirtiéndose en el elemento prioritario, seguido por el tema y luego su frecuencia de publicación: “durante dos siglos, la periodicidad había permitido establecer clases entre las publicaciones impresas, pero ahora el nuevo factor permitía ir más allá: distinguía entre medios impresos —de la periodicidad que fuera— y medios audiovisuales”. Hasta que irrumpió la revolución digital, que se convirtió en el “cuarto medio”.

Así que, desde finales del siglo pasado, nos encontramos con dos grupos genéricos: los medios tradicionales y los online, con las siguientes características, si nos seguimos fijando en la división antigua por soporte y por periodicidad:

distinción de medios según soporte y periodicidad

Ahora bien, ¿cómo clasificar los medios digitales? Comenta el autor, y yo estoy de acuerdo, que la hipertextualidad, la multimedialidad y la interactividad no son distintivos solo de Internet pues, en mayor o menor medida, prensa, radio y televisión también poseen características semejantes. La prensa tiene las cartas al director; la radio, las llamadas de los oyentes; y la televisión, poco más o menos. Además, remiten a otros programas, lo que podría considerarse hipertextualidad, por ejemplo. O hay fotos, en el caso de los impresos, y subtítulos cuando hablamos de la televisión: multimedialidad.

El autor propone clasificarlos por siete distinciones, que resume en el siguiente cuadro:

distinción de cibermedios según factores tipológicos

Se trata de una diferenciación abierta, puesto que seguirán produciéndose innovaciones que añadirán tipologías a los expuestos. Así, el criterio de la plataforma podría tener en breve dos nuevas aportaciones: la realidad virtual y la aumentada.

Verás que el autor habla de temporalidad y no de periodicidad. Son dos conceptos distintos, como él mismo se encarga de resaltar: “Como hemos explicado, la periodicidad dio lugar, incluso desde el punto de vista etimológico, al periodismo. Por lo tanto, es un concepto esencial en toda actividad periodística (…). Sin embargo, los cibermedios han incorporado este concepto de una manera limitada, al punto de que el ciclo editorial de muchos de esos medios digitales se califica como de “cierre continuo” o de “flujo” (…). Es decir, no periódico, sino consecutivo”.

Se refiere a que, por ejemplo, los medios de comunicación en su versión digital, tienen noticias fijas, semejantes o iguales a las impresas, y otras que se van actualizando, como podrían ser la información sobre un atentado, un partido de fútbol, unos resultados electorales, etc.

Otro punto importante de la clasificación que propone el Dr. Salaverría es el del alcance, que de igual forma podría aplicarse a los medios tradicionales. Puntualiza el autor que, aunque Internet permite la globalización de los medios, esta no se da de facto, sino que lo habitual es me no salgan de su propia zona territorial por la cercanía que implica el interés de la noticia. Te recuerdo aquí la escala de valores que te comenté que utilizan los editores a la hora de clasificar, aprobar y ofrecer las noticias.

Me resulta acertada la diferenciación que hay entre titularidad y autoría. Pueden parecer conceptos semejantes pero no tienen por qué serlo. Mientras que la primera se refiere a públicos o privados, la segunda especifica más sobre quiénes son los autores: individuales y colectivos. Este último caso es el más común pero el primero se referiría a medios creados y redactados por una sola persona (hay algunos), y también a los blogs.

Asimismo, Ramón Salaverría distingue los cibermedios periodísticos de los que no lo son. ¿La clave para definir los segundos? “Prima bien la voluntad de trasladar una imagen positiva de una empresa o institución, bien la pretensión de promocionar un producto o servicio, o bien la intención de persuadir políticamente a la ciudadanía”. ¿Y el Periodismo de marca? ¿A cuál de los dos piensas que pertenece?

clasificación de los cibermedios

Por supuesto, todos los medios quieren ser rentables pero la prioridad que le dan a este punto es lo que les define dentro del grupo por Finalidad Económica.

Cierra la clasificación el Dinamismo. Existen publicaciones más estáticas y otras más dinámicas, con una mayor utilización de los recursos hipertextuales, interactivos y multimedia. No obstante, lo lógico es que existan muchos menos de los primeros que de los segundos, con las gradaciones que queramos.

Como ves, se trata de una diferenciación a tener en cuenta, a pesar de su complejidad, derivada a su vez de la variedad que existe en el mundo digital. ¿Qué te parece a ti? ¿Añadirías, quitarías o unirías alguno de los apartados? ¿Me lo cuentas en comentarios o por las redes sociales? Gracias, siempre, por opinar y por compartir.

María Rubio