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¿Es el Periodismo de Datos Periodismo de Investigación? Parte 2

La situación en España

La semana pasada, en Bloggy Mary, comentábamos un estudio de Google sobre el Periodismo de datos, estudio que me sirvió de base para hacerme una serie de preguntas que quedaron sin respuesta hasta hoy. Te las recuerdo:

  1. El documento del buscador analizaba cuatro países (Gran Bretaña, EEUU, Francia y Alemania), ¿tenemos algún informe similar referido a España?

  2. Durante el proceso de documentación, me encontré con tres “tipos” de periodismo: de datos, de precisión y de ordenador. ¿Son sinónimos o hay diferencias entre ellos?

  3. La respuesta al titular de ambos artículos, ¿el periodismo de datos es también de investigación o es una nueva clase de periodismo?

Respecto al primer punto, recurriendo precisamente a lo que podía encontrar con mi ordenador, me he topado con varios cursos, simposios y eventos de diferente índole que trataban sobre el tema. Sin embargo, estudio como tales, más bien pocos y que ya tienen su par de añitos largos. Con un mundo que evoluciona a semejante velocidad, puede que se hayan quedado algo atrasados. No obstante, como es lo que hay, es a lo que me ciño.

periodismo de datos en medios españoles

Al dar respuesta a la primera pregunta, comprobarás que las otras dos quedarán contestadas. Veámoslo.

Eva Ferreras Rodríguez, de la Universidad del País Vasco, realizó, lo que ella misma llamó “un estudio, exploratorio y descriptivo que debe ser entendido como “punto de partida para otras investigaciones posteriores”. Su título es “El Periodismo de Datos en España”.

Por otra parte, he podido localizar dos estudios de María Ángeles Chaparro Domínguez, de la Universidad de La Rioja. El primero, titulado “La evolución del periodismo de precisión: el blog de The Guardian sobre periodismo de datos”, me ha proporcionado una serie de claves de lo más interesantes que se han completado con el segundo, “Nuevas formas informativas: el periodismo de datos y su enseñanza en el contexto universitario”.

Estos tres documentos son los que me han servido para elaborar la segunda parte del artículo, más centrada en España.

Es evidente que el Periodismo de datos solo se basa en estos para construir las informaciones. Se trata de una novedad respecto a las fuentes orales que han servido para construir las historias que leemos desde que el principio de la profesión. Por lo tanto, se trata de una nueva forma de periodismo… o no tanto.

Flores y Cebrian, en 2012, lo definen como “un forma de periodismo de investigación que utiliza la informática para buscar, visualizar, combinar datos y proporcionar información de diferentes fuentes, públicas o privadas”. Es decir, estaríamos ante una novedosa modalidad dentro de lo que siempre hemos hecho: investigar.

Y ahora, atento/a a lo que es el periodismo de precisión. Surgió en EEUU, en 1959, gracias a un artículo de Philip Meyer, el fundador de esta tipología. Es una reacción al tradicional, más interpretativo y “literario”, que busca el acercamiento a disciplinas más científicas, como la sociología y la estadística. Se trata, pues de una mezcla entre el periodismo científico y el de investigación.

Por lo tanto, cuando hablamos de datos, estamos hablando de una evolución desde el periodismo de precisión que se ha producido gracias a la ingente cantidad de información que tenemos ahora y a los revolucionarios adelantos informáticos para buscarla, seleccionarla, procesarla, compararla y trasladarla al público de la mejor forma posible. Es la tecnología y el volumen de datos los que marcan la diferencia, pero también la forma de presentar la noticia por medio de infografías, mapas interactivos, etc.

Bien, qué está pasando en España. Pues que estamos en mantillas aún. Cada vez más medios, es cierto, están realizando que se basan en estadísticas u otras fuentes de análisis.

Periodismo de datos en España

Como veíamos en el artículo de la semana pasada, los medios españoles pueden disponer de equipos o de secciones específicos, y también que el desarrollo provenga de otro departamento, como el digital, el de web o el de infografías. Además, hay varios que colaboran con entidades externas. Entre ellas, estarían el Consorcio Internacional de Periodistas, que te sonarán por los famosos Papeles de Panamá, y la Fundación Civio, bastante nombrada en todos los textos que he revisado.

Hay varias razones que frenan una mayor implantación del periodismo de datos en España. Te sonarán porque son más o menos las mismas que ya veíamos, lo que nos sugiere que hemos evolucionado poco desde hace tres o cuatro años hasta ahora:

  • La falta de recursos económicos, a pesar de que muchas de las herramientas disponibles para el tratamiento son gratuitas (algunas están enumeradas en el segundo estudios de María Ángeles Chaparro, pág. 3).

  • La falta de rentabilidad. Son noticias que necesitan un cierto tiempo de elaboración y parece que todavía no hemos conseguido sacar el retorno que precisa, y más si tenemos en cuenta la crítica situación actual de los medios.

  • La falta de formación en las redacciones, aunque, por lo que he ido viendo, parece que es algo que, poco a poco, se está resolviendo. Tal vez falta el impulso final que venga desde las universidades, pero sabemos que es un proceso muuuuyyyyy leeeennntttooooooo.

  • La estructura jerarquizada en exceso de las redacciones. ¡Qué te voy a contar! Una transformación digital YA.

  • El escaso interés en reciclarse de los periodistas veteranos tampoco es que ayude mucho, la verdad.

  • La necesidad de contar con equipos multidisciplinares que no siempre son factibles cuando hablamos de medios más pequeños, aunque siempre pueden subcontratar por trabajos en vez de incorporarlos a la organización.

Ninguno de los estudios mencionados se hace eco, por motivos temporales, de la ley de transparencia que dictaminó el gobierno central y que permite, en principio (lee este artículo de Bloggy Mary al respecto), un mejor y mayor acceso a los datos de las administraciones, algo tan básico para el desarrollo de esta forma de periodismo. También hay un mayor número de ayuntamientos y autonomías que están poniendo en marcha políticas de open data en sus webs, pero hay muchísimo camino por recorrer.

mucho camino por recorrer en Periodismo de datos

Por último, indicarte que no he encontrado nada que diferencie el periodismo de ordenador de los otros dos, así que sí lo considero un sinónimo. Aunque históricamente exista una diferencia entre el de precisión y el de datos, hoy por hoy tampoco creo que se aplique en la realidad, es decir, que, a estas alturas, son lo mismo y se puede utilizar un nombre u otro. Si quieres ser más preciso, nunca mejor dicho, yo me decantaría por utilizar el término datos antes que los otros dos. Y, sea como sea, todos ellos son de Investigación, desde mi punto de vista, y suponen una importante opción de futuro (y de presente) para los profesionales.

Termino con una frase recogida de los estudios. Es de Charles Prestwich Scott, propietario de The Guardian en 1921: “Los comentarios son libres, pero los hechos son sagrados”.

¿Qué opinas sobre lo leído? ¿Ves interesante el Periodismo de Datos? ¿Crees que han mejorado las cosas en España y lo utilizan cada vez más y mejor los medios? Gracias por tus comentarios, aquí o en las redes, y por compartir el artículo si te ha gustado.

María Rubio

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¿Es el Periodismo de Datos Periodismo de Investigación? Parte 1

Data Journalism in 2017

Google, de vez en cuando, nos sorprende (ya no tanto) con interesantes estudios. El que quiero compartir contigo esta semana es sobre Periodismo de Datos. El #MásAlláDeUnBuscador 😉 realiza una investigación conjunta con PolicyViz para ver cómo los utilizan los periodistas a la hora de redactar las noticias.

periodismo de datos

Creo que alguna vez he comentado el método que utilizo para los artículos de Bloggy Mary y también de mis clientes. Una vez elegido el tema, suelo hacer una búsqueda de términos en Google y ver hasta dónde me llevan. Incluso en informes cerrados como el anterior, prefiero estudiar otras posibles perspectivas antes de sentarme a redactar. Es así como consigo encontrar el punto de vista que me parece más adecuado.

En este caso, ha resultado más difícil de lo habitual. Llevo dándole vueltas varios días para ver qué enfoque quiero darle y no fue hasta ayer, después de algunas horas leyendo estudios, artículos y demás, cuando se me encendió la lucecita. De ahí que este post esté dividido en dos que responderán a los obstáculos que fui encontrando en este recorrido.

El primer escollo fue que el informe de Google se refería a EEUU, Alemania, Francia y Gran Bretaña, es decir, no estaba España. Aunque se pueda extrapolar en parte, me planteé la pregunta de si habría algún texto que me iluminase.

Y claro que sí; me topé con más secciones de medios, congresos, simposios, y eventos varios que con investigaciones, y estas eran (son) de hace tres o cuatro años. Con la velocidad con la que evoluciona el mundo actual, me parecían un tanto desfasadas… pero es lo que hay o, al menos, lo que he encontrado.

La segunda dificultad procedía de los términos. ¿Habría alguna diferencia entre periodismo de datos, de precisión o de ordenador?

La tercera me dio justo el enfoque que quería, ¿es el periodismo de datos periodismo de investigación o estamos ante otra modalidad de periodismo?

Si Google inició este texto, es lógico que empecemos por los datos que arroja y, en el próximo artículo, veamos si existe una correlación con lo que he encontrado en España. He aquí el informe completo en inglés:

El buscador plantea cinco barreras para la implantación de este tipo de periodismo en las redacciones:

  • El 53% de los encuestados piensa que depurar, analizar y procesar datos requiere de unas competencias especiales que suponen un aprendizaje más extenso y no algo que los periodistas pueden adquirir con facilidad. El porcentaje depende del medio: el 33% de los que trabajan en radio y televisión piensa que dispone de ellas frente al 60% de los que están en medios online o digitales. Las estructuras de las organizaciones limitan las oportunidades.

  • La presión del tiempo crea un cuello de botella en los procesos editoriales: el 49% de los encuestados tiene un día o menos para crear una historia basada en datos, el 44% una semana o más y el 8% restante no escribe este tipo de historias. La premura depende del tipo de historia (si es de investigación o para apoya una existente) y también del medio: menos tiempo, como es lógico, para las noticias más de actualidad.

  • Los periodistas son selectivos a la hora de utilizar un grupo de datos. Los oficiales suelen ser los más buscados por su credibilidad inicial pero no están siempre disponibles o si lo están, pueden tener formatos que dificulten su utilización. Estos son los elementos que se usan para determinar la credibilidad del conjunto de datos:

    • Los desgloses geográficos: cuanto más detallados, mejor;

    • la coherencia (consistencia) en la cobertura es señal de credibilidad;

    • el número de citas y por quién, a más artículos que utilicen los datos, mejor;

    • los formatos más difíciles de manipular;

    • filas y columnas detalladas;

    • detalles del autor como nombre e información de contacto, de gran ayuda para la verificación.

  • Las herramientas de visualización de datos no crecen al ritmo de la innovación. Como resultado, las redacciones crean las suyas propias: una quinta parte de los periodistas utilizan herramientas y software internos.software para datos

  • Para algunas redacciones, no queda claro el retorno de inversión respecto al gasto en tiempo y recursos que se emplean para la producción.

Los datos tienen tres posibles usos:

  • El tradicional, donde los periodistas los utilizan para enriquecer, verificar o ilustrar ideas de historias que ya existen, proveyendo de evidencias y puntos de vista.

  • Las que se basan en ellos para encontrar noticias ocultas. Suelen alargarse en el tiempo y requieren de habilidades más especializadas e incluso la combinación de varias (recogida, análisis y visualización) para entender completamente los datos y su impacto potencial.

  • Y las que los explican. Con el incremento de la disponibilidad de gran cantidad de datos, es frecuente que el público capte su relevancia y significado completo solo si está explicado y contextualizado por un experto. El periodista detecta la historia detrás de la historia.

En cuanto a los temas en los que más se utilizan los datos, son, por este orden, la política, las finanzas, la investigación y los deportes.

Por último, en sus conclusiones, el informe especifica qué estructuras utilizan las organizaciones para desarrollar el periodismo de datos. Así puede haber: grandes empresas con equipos establecidos, otras que tienen equipos pequeños o dispersos, están las enfocadas en los datos, los pequeños equipos en empresas de radio y televisión, y otros que están en organizaciones pequeñas pero flexibles. Además, se encuentran los redactores solitarios, que, por sí mismos, son el departamento de datos.

La semana próxima, veremos, si te apetece acompañarme, si los estudios que he encontrado sobre España son comparables o ni siquiera tenemos cifras fiables (nunca mejor dicho) sobre qué está pasando en nuestro país. Además, daré respuesta a la pregunta que me planteaba en el titular. Cuál crees que será.

Mientras, espero tus comentarios. Gracias por dejarlos, aquí y en las redes, y por compartir la entrada si te ha gustado

María Rubio

El ataque de los Robots asesinos… del Periodismo

Titular este artículo de Bloggy Mary como una de esas siempre infravaloradas películas de serie B, que tiene su encanto particular, va más allá de lo anecdótico. En ellas, hay máquinas mal diseñadas y con unos horrendos efectos especiales que asesinan, y dejan un rastro de gritos y sangre a su paso. Son películas que disfrutamos pero que nadie nos creemos. Con los robots en Periodismo, pasa algo similar.

¿Están matando los robots el Periodismo?

Una simple búsqueda en Internet aunando ambos términos arroja seiscientos sesenta y siete mil resultados. No son muchos pero sí crecientes; solo en el último año se registraron una tercera parte lo que, si tenemos en cuenta que he encontrado alguna entrada anterior a 2014, muestra una tendencia al alza en la preocupación de los profesionales.

Pero, ¿de verdad serán una amenaza en un futuro próximo? ¿Lo están siendo incluso ya? Soy un tanto escéptica tanto con lo uno como con lo otro.

Hace unos cuantos años, me tocó escribir un artículo sobre las exportaciones de plátano de Canarias. Como no era de plena actualidad, se quedó un tiempo en el cajón durmiendo el sueño de los justos. De ahí lo saqué cuando ya no me quedó otra opción y empecé a redactarlo. Según estaba escribiendo, me di cuenta de que el texto era, más que aburrido, de auténtico sopor. Si lo sentía así, me dije a mí misma, los lectores se lo saltarán en cuando lean la primera línea.

Decidí entonces darle una vuelta de tuerca y busqué un enfoque, digamos, más… irónico. La verdad es que me divertí bastante. El resultado fue un buen número de felicitaciones de compañeros y lectores. ¿Crees que eso mismo lo podría hacer un robot?

He de reconocer que si en ese momento hubiera tenido a mi disposición uno de estos automatismos, no hubiera dudado ni por un instante en utilizarlo. Sin embargo, me tuve que estrujar el cerebro para sacar petróleo de una serie de datos aburridos y lo conseguí.

No obstante a lo anterior, he de señalar que para artículos cortos, menores de trescientos caracteres, sobre un montón de cifras económicas, electorales, deportivas o similares, quitan mucho trabajo a los profesionales. Y los medios consiguen un montón de historias en apenas unos segundos, sin “quemar” a los periodistas, que pueden dedicarse a otras informaciones más apetitosas. La cuestión es si lo hacen o no.

Reflexionábamos hace unas semanas, aquí, en tu blog, que el Periodismo de investigación ni está ni se le espera. ¿Nos enfrentamos entonces a un montón de breves, dispuestos unos al lado de otros, sin “alma”? Considero que, de momento y por mucho tiempo, estamos a salvo, al menos hasta que los robots de verdad sientan y padezcan como los humanos, que sean capaces de la ironía y de sentir empatía.

r2-d2 y c-3po ante la cámara

Es difícil imaginar a una máquina, tipo R2-D2 o C-3PO, haciendo una entrevista “cara a cara” y menos cuando el interlocutor ha sufrido una situación de horror en su vida. Me resulta complicado creer que un montón de “unos y ceros” puedan interpretar tendencias e ir más allá de los datos.

Las personas somos demasiado complicadas, en muchos sentidos, para los chips matemáticos y cuadriculados de un robot. Mal comparado, me recuerdan a Mr. Spock, de Star Trek, que, a pesar de ser mitad humano, tuvo que aprender a sentir porque no entendía nada de nuestras acciones, irracionales en su interpretación. Asimismo, queda mucho para tener un Data entre la “tripulación” de un medio.

Siempre pasa. Todas las herramientas que tenemos a nuestra disposición son buenas o malas según el uso que las demos. Una tijera puede servir para cortar tela y crear una maravillosa obra de arte, o para matar a alguien.

La inteligencia artificial (IA), bien utilizada, es muy útil cuando sustituye el trabajo rutinario de un profesional, en este caso, de un periodista. Como decía más arriba, esto le deja tiempo para dedicarse a redactar crónicas, reportajes o a realizar entrevistas, que exigen una mayor creatividad. Desde luego, se trataría de una oportunidad estupenda para todos.

Por un lado, los periodistas redactarían aquello para lo que han estudiado, en vez de noticias insulsas. Por otro, los medios conseguirían competir en rapidez con las redes sociales mediante los textos redactados por los algoritmos y, al tiempo, recuperarían su misión inicial: informar, dando todos los puntos de vista e interpretaciones, sobre un hecho noticiable. Con ello, conseguirían de nuevo atraer al lector / oyente / televidente que han perdido en este tiempo.

La semana pasada, hablando de reportajes, itespresso lanzó un análisis sobre la IA en el que descubría algunos mitos infundados y situaba otras consecuencias de la introducción tecnológica en su justa medida, sin catastrofismos absurdos, que los propios medios se encargan de alimentar. La influencia de la Ciencia Ficción es alargada, el desconocimiento amplio y, en consecuencia, el miedo crece.

robot humanoide de Metrópolis

Bien es cierto, ya yéndome fuera del ámbito estricto que nos ocupa, que grandes científicos, líderes mundiales e incluso expertos en este campo, han creado y firmado diversos manifiestos en los que muestran su preocupación por el desarrollo incontrolado de la IA. Algo que, por ejemplo, en el terreno armamentístico, sí que da verdadero pavor. También la Unión Europea está a punto de crear una comisión que regule, en la medida de lo posible, el desarrollo de esta tecnología para proteger al ser humano de los excesos que puedan derivarse de ella.

La prevención es importante pero también el evitar titulares terroríficos como el del ejemplo que ponen en el articulo al que me refería y que proviene de la revista Forbes: “Facebook AI Creates Its Own Language In Creepy Preview Of Our Potential Future” (“La IA de Facebook crea su propio lenguaje en un escalofriante anticipo de nuestro potencial futuro”). ¡Horror! Que vienen los robots asesinos.

Volviendo al tema. En lo que se refiere al Periodismo, como profesión, creo que estamos ante una excelente oportunidad para que los medios retomen su función; y respecto al redactor, tratará noticias que realmente aporten, más allá de la exposición más o menos acertada de los datos. Pero, por favor, situemos estos avances en su justa medida, tanto en lo interno como en las informaciones que damos para evitar fomentar el miedo del público y tener así más audiencia porque, al final, se volverá contra nosotros.

Tú turno. ¿Piensas, como yo, que la IA, bien utilizada, significa un importante beneficio para el Periodismo y los periodistas? ¿Qué le ves de positivo y de negativo en su implantación creciente dentro de las redacciones?

Gracias por tus respuestas y reflexiones en los comentarios, y por compartir la entrada de Bloggy Mary si te ha gustado.

María Rubio