Protocolo para una Navidad en Familia

Estamos inmersos en las fiestas de Navidad. Es el momento en el que tienes incontables eventos sociales y dejas atrás la moderación, como si no hubiera un mañana. En Bloggy Mary, ya hablamos de las comidas de empresa y de cómo encontrar el mejor regalo, sea en el ámbito corporativo o en el personal. Hoy, en cambio, nos moveremos en este último para explicar el Protocolo en Nochebuena y en Navidad.

Protocolo para una Navidad en familia

Como se suele decir, “en casa del herrero, cuchillo de palo”. Aunque la mesa se pone algo más mona, con un mantel especialmente elegido para la ocasión, en mi familia primamos la espontaneidad y la practicidad sobre todo lo demás.

Atrás quedaron las cenas locas en las que mi madre y dos de mis tías apenas permanecían sentadas trayendo y llevando platos, tras la paliza de preparlos, y luego recoge… Ahora usamos platos de usar y tirar (sí, sé que no es muy ecológico), cocinamos el mínimo común denominador y la comida es fría, a base de aperitivos. De esta forma, toda la familia disfruta. Asimismo, cada cual se sienta más o menos donde quiere. Ya tenemos nuestro sitio habitual, el mismo en el que estamos en otras reuniones familiares.

La tradición se completa con la escucha del mensaje del rey, los juegos de mesa antes de la cena, el canto de villancicos, cuanto más alto y más ruidosos, mejor, y alguna pequeña discusión, que nunca llega a mayores. Mis padres y tíos, en su juventud, también subían y bajaban las escaleras de la casa, bailando la conga con los vecinos que se querían unir. Los años han acabado con ello, afortunadamente 😉

El día de Navidad sí es más formal. La mesa se viste con platos y cubiertos de loza, y hay primeros y segundos, aparte del aperitivo inicial. Todavía arrastramos la resaca del día anterior, no necesariamente de alcohol, así que somos más moderados. Después juegos de mesa, alguna película, pero solemos hacer un poco lo que quiere cada uno. En Nochevieja nos desperdigamos con amigos o la familia política.

Sin embargo, si tú quieres celebrar una Nochebuena especial, llena de encanto, o bien has de recibir a personas que no sueles sentar a la mesa, como la mencionada familia política, es donde entra el Protocolo para que evitar situaciones incómodas y lucirte como anfitrión o anfitriona.

Tampoco es necesario que te hagas la planificación exhaustiva de un evento, ni que pretendas celebrar una cena en la que todo esté tan constreñido que casi te da miedo tocar algo para no estropearlo. Al contrario, la idea es facilitar el disfrute de todos, incluyendo el tuyo, lo que requiere pensar un poco y ponerte en el lugar de tus invitados.

disfrutar en familia en Navidad

Crea una estructura básica. ¿A qué hora, más o menos, han de llegar para que te dé tiempo a tenerlo todo preparado? Cuando entren, ¿dónde dejan el abrigo (si es que lo llevan, porque con estas temperaturas)? ¿Hay niños pequeños? ¿Cómo los vas a atender?

Si tu familia no es como la mía, que están en la casa correspondiente desde las seis o las siete de la tarde, también para echar una mano, lo lógico es que lleguen sobre las ocho u ocho y media, ya que la noche será larga, y para darte el tiempo a ti. Por lo tanto, puedes tener dispuesto un aperitivo ligero, con bebidas de baja graduación y refrescos, para recibirlos y esperar a que estéis todos. En la medida de lo posible, es mejor utilizar una mesa distinta a la de la cena, que ya debe estar vestida para la ocasión. Ahora hablaremos de ello.

Transcurrida esta, piensa qué juegos u otras distracciones te servirán para amenizar la noche. ¿Tienes música navideña? ¿Mejor conversación relajada? ¿Dónde estarán sentados entonces? Si hay niños, ¿necesitan un lugar donde descansar? ¿Alguna película para ellos? Se trata de que tus invitados se sientan como en casa y se diviertan.

En el caso de que la velada se alargue, cosa común en Nochebuena, ten previsto un chocolate o un café con churros o dulces antes de que se vayan a casa. A eso de las tres, las cuatro o las cinco de la mañana, suele venir muy bien.

Bien, vamos a centrarnos en la mesa. Es una fecha especial y ha de quedar preciosa. Elige un mantel fuera del habitual, tampoco es necesario que esté lleno de motivos navideños, bastante habrá con el resto de elementos que pondremos y puede llegar a saturar. Sí es buena idea, por ejemplo, para una mesa donde coman los niños, si es que has dispuesto que así sea.

vestir la mesa en Navidad

Por supuesto, elige una cubertería, una vajilla y una cristalería acorde con la ocasión. Pon los cubiertos que se vayan a utilizar y no el juego entero, en el caso de que sea innecesario. Es decir, si no hay pescado, olvida los utensilios correspondientes. Distribúyelos de fuera a adentro según su uso, los primeros a utilizar en el exterior, el del pescado antes que el de la carne. Los tenedores a la izquierda y las cucharas y cuchillos, con el filo hacia el plato, a la derecha. La cuchara y tenedor de postre, arriba, la primera con el mango hacia la derecha y el segundo en sentido contrario.

Las copas se colocan de izquierda a derecha, y su orden es, agua, vino blanco, vino tinto y cava, que se pone detrás de las anteriores. Se sirve la bebida sin llenar la copa, por la derecha y sin apoyar la botella.

Vamos con la vajilla. Si dispones de él, coloca un bajoplato y, a la izquierda, haciendo juego, el platillo del pan con el cuchillo correspondiente para la mantequilla; encima de aquel van el llano y el hondo. Recuerda también que los platos sucios se retiran por la derecha y los limpios se colocan por la izquierda.

Puedes adornar la mesa con algún centro o motivo navideño pero piensa siempre en la comodidad de los invitados y en que puedan hablar sin tener obstáculos voluminosos que lo impidan. Como suele pasar en estos casos, menos es más.

El café e infusiones posteriores, con los correspondientes dulces, se sirven, como excepción, en la mesa, una vez que se haya quitado el servicio innecesario y recogidas las miguitas de pan.

Ten previsto el lugar que cada cual ocupará en la mesa. Ya sabes, hombre y mujer alternos, parejas separadas, a menos que lleven poco de relación, y tú lo más cerca posible de la cocina para poderte mover sin molestar a nadie. Puedes indicarles tú mismo su situación o bien ser imaginativo e indicar de otra forma el sitio donde se sentarán. En el caso en que haya niños y estén en la mesa, coloca a uno de sus padres al lado para que puedan atenderlo.

Elijas el formato que elijas, piensa siempre en la comodidad y la diversión de los invitados, sin olvidar la tuya, claro, que se sientan como en casa y que el Protocolo cumpla su función, que sea algo que facilite, no que entorpezca.

Por si quieres ahondar más en el tema, te dejo varios enlaces que podrían interesarte:

¿Cómo vas a celebrar la Nochebuena este año? ¿Seguís alguna tradición especial en la familia? Y la comida de Navidad, ¿es más o menos “formal”?

Gracias por comentar y por compartir. ¡¡Felices fiestas!!

María Rubio

Feliz Navidad y próspero 2016

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2 Respuestas a “Protocolo para una Navidad en Familia

  1. Hola Mari me encanto lo que escribiste; quisiera contactarme contigo.

    Me gusta

    • Hola, Cindy.

      Muchas gracias, me alegra que te haya gustado la entrada.

      Para contactar conmigo, puedes hacerlo a través de LinkedIn, cuyo enlace tienes en “Acerca de mí” aquí, en el blog.

      Espero tus noticias. Gracias de nuevo y feliz noche

      Me gusta

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