Perfil del trabajo de Comunicación en Departamentos y Agencias: ¿un mundo feliz?

Los que trabajamos en el ámbito de la Comunicación tenemos tres opciones laborales: o estamos dentro de una agencia, o formamos parte de un departamento, o bien actuamos por libre contratados por las empresas.

Perfil del trabajo de Comunicación en Departamentos y Agencias

La verdad es que, en este último caso, es difícil dar con estadísticas válidas sobre qué hacemos, qué nos requieren los clientes, el valor de nuestros servicios y los retos a los que nos enfrentamos (serán, supongo, más o menos los generales con el añadido de ser autónomos). Es más, dudo mucho que exista ni tan siquiera una aproximación que nos diga cuántos somos, lo más básico. Si conoces alguna, por favor, ya sabes: cuenta, cuenta.

Sin embargo, en las otras dos posibilidades laborales sí que hay datos, como vienen a demostrar los dos estudios de los que hoy me hago eco. Puede que las bases de muestras sean un tanto bajas, pero sí dan indicios de por dónde se mueven los profesionales de la comunicación por cuenta ajena.

Empecemos por los que están bajo el paraguas de una empresa, si te parece. El texto de PRNoticias, junto con Axicom, habla sobre los Retos y oportunidades de los departamentos de Comunicación en España, un informe bienal que pocas sorpresas ofrece, pero sí algunas de interés.

Portada - Retos y oportunidades de los dptos de Com en España

¿A qué se dedican los profesionales? ¿Qué habilidades son necesarias? ¿Qué herramientas utilizan? ¿Qué presupuestos manejan? ¿A qué retos se enfrentan?

Creo que no te resultará raro saber que la principal labor sigue siendo la relación con periodistas e influenciadores, y la creación de contenidos. Nada nuevo bajo el sol. Lo que sí choca es que la reputación de marca se señala solo en cuarto lugar, cuando, a mi entender, debería estar el primero; y que la comunicación de crisis ocupe la última posición, tampoco es lo mejor. De hecho, una y otra están tan vinculadas que deberían ir en el mismo epígrafe.

Si a ello le añadimos que las redes sociales son la tercera actividad en importancia. Qué pintan la reputación y las crisis por debajo en la clasificación.

Lo que me viene a decir esto es que los departamentos están muy desaprovechados por las marcas y que el 87% de los encuestados que piensan que las empresas en las que trabajan valoran la función que hacen… pues no sé qué decirles con los datos en la mano.

Más sorprendente es, si cabe, que la segunda de las habilidades que sí o sí debería tener un comunicador es la capacidad de planificación estratégica. ¿Para qué? ¿Para crear contenidos y relacionarnos con los públicos?

En sintonía con lo anterior, no te puede extrañar que la herramienta más utilizada sea la nota de prensa. Sí, esa que apenas leen los periodistas y de las que reciben cientos al día. Lo peor es que, en el caso de los autónomos (al menos en el mío) es igual. Emplear otros recursos “más sofisticados” solo queda para el 63% de los profesionales.

Hay algo que no acabo de entender en este punto. Entre los canales más utilizados, están las redes sociales (segunda posición y subiendo) pero qué pinta, en quinta, tener capacidades de community manager, ¿diferenciará el estudio entre las primeras como canal y los segundos ¡cómo herramienta!? ¿Se te ocurre por qué puede ser?

Y ya que nos ponemos a criticar, que entre los retos no figure convertir el departamento de Comunicación en el centro de la gestión reputacional de la empresa o que la gestión de crisis ocupe el último lugar, desde mi punto de vista, es increíble. Qué reto supone crear contenidos y lo estamos haciendo. Cómo plantear una estrategia sin reputación. Al menos, las métricas ocupan el segundo de los retos: algo es algo.

recortes de presupuestos en los departamentos de comunicación corporativos

Tampoco ayudan los recortes o la congelación de presupuestos que sufren el 51,5% de los departamentos. Solo al 39,7% se los han subido. ¿En serio seguimos pensando que las empresas nos consideran áreas prioritarias?

El mismo estudio señala algunos aspectos de las agencias de comunicación que me gustaría comentar contigo antes de pasar al otro documento.

La mayoría de las organizaciones tiene una agencia contratada (el 41,2%). Me choca que el 20% tenga dos, ¿para qué? ¿Gasto superfluo?

Ahora que hay un par de puntos aún más alucinantes (como ves, me estoy creciendo, jejeje). En el 3% de los casos, la persona de contacto entre la empresa y la agencia es ¡¡el community manager!! ¿Perdón? ¿En serio? Sí, sé que es casi residual, pero que tres de cada cien lo hagan,… es que ni deberían planteárselo.

Respecto a las métricas, seguimos en el Pleistoceno. Resulta que el Valor Publicitario Equivalente (VPE) es el segundo sistema más utilizado. Pero, vamos a ver, ¿no habíamos quedado en que la Comunicación no es lo mismo que la Publicidad? ¿Por qué seguimos repitiendo lo mismo una y otra vez sin hacer nada para cambiarlo? Por activa y por pasiva, en Bloggy Mary he dado varias opciones que seguro que no soy la única en conocer.

Bueno, tampoco es que medir por el volumen de impactos, sin saber si tienen o no la calidad suficiente, sea la forma más apropiada precisamente. Desde luego, el reto de las métricas seguirá estando ahí por mucho tiempo como no hagamos algo para cambiarlo.

Termino esta parte con la remuneración que reciben las agencias por su trabajo. Como me voy a enfadar aún más, creo que solo te las enumeraré para que hagas cuentas de lo que les queda tras pagar a sus explotados trabajadores y los gastos habituales (alquiler, luz, conexiones, etc.): el 60% se llevan entre 2.000 y 4.000 euros; el 29% entre 3.000 y 5.000 euros; el 27% entre 1.000 y 3.000 euros; y es tan residual las que se llevan más de 10.000, que ni tan siquiera tienen un porcentaje asignado.

Vayamos pues al segundo estudio sobre cómo es “La agencia del futuro. Aquí Agencias de España, en su estudio RESET, mezcla todo tipo de agencias: publicitarias, de medios, creativas y de comunicación. No obstante, hay datos específicos de estas últimas, que son los que te quiero destacar.

La percepción del papel que ejercen las agencias es, según el documento, el siguiente:

  • Rol estratégico en el posicionamiento de una marca o producto – 67,3%

  • Creación y realización de acciones publicitarias – 14,3%

  • Rol de partner y desarrollo de negocio – 10,2%

  • Rol estratégico en la producción: audiovisual, gráfica, online… – 8,2%

¿Jugamos a las diferencias? Aunque la parte publicitaria no la acabo de ver del todo, el resto lo han clavado, desde mi perspectiva. ¿Y desde la tuya? Sigamos.

Entre los servicios y valores que deben ofrecer, figuran los siguientes:

  • Capacidad tecnológica – 50%

  • Acompañamiento continuo del cliente – 47,5%

  • Soluciones coordinadas con otras áreas de marketing y ventas / Creatividad aplicada a la marca – 40%

  • Creatividad aplicada al desarrollo de negocio – 35%

  • Amplio conocimiento del negocio del cliente / Continuamente atenta a las novedades del mercado / Cercanía y confianza / Emprendedora – 32,5%

  • Amplio equipo de expertos – 27,5%

A ver, que se reseñe la capacidad tecnológica por encima del resto, dice bien poco de nosotros. ¿En serio pensamos que lo imprescindible es tener lo último de lo último en herramientas TIC? ¿No sería más lógico saber para qué las tenemos y cómo aprovecharlas para conseguir implementar justo el resto de puntos que le siguen? Mi punto de vista es que aquella debe ser un medio, no un fin, y mira que yo soy friki.

Ah, sobre la agencia del futuro, estas son las diez características principales que debería tener (recuerda que el estudio unifica los cuatro tipos de agencias existentes):

Agencia de futuro - 10 características del partner ideal

Seguro que a ti se te ocurre muchas más cosas que comentar cuando eches un vistazo a ambos estudios. Me encantaría leerlas. Así que, ya sabes, gracias por tus comentarios y por compartir el artículo de Bloggy Mary si te ha gustado

María Rubio

 

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Las múltiples posibilidades de la Tecnología en los Eventos y por qué utilizarla

Los eventos son cada vez más tecnológicos. El objetivo de crear una experiencia lo más intensa e inmersiva posible entre los asistentes hacen que el empleo de las TIC se convierta en algo necesario antes, durante y después de aquellos, sobre todo cuando se está normalizando su uso y abaratando los costes. Por un lado, facilitan la labor de los organizadores y, por otro, crean momentos inolvidables (o eso se intenta) entre el público.

Además, este tiene entre las manos un potente ordenador portátil, el móvil, con el que puede interactuar con otras personas, retransmitir e intervenir de mil formas posibles en el desarrollo del acto.

Aunque en otros artículos de Bloggy Mary ya he mencionado algo sobre el tema de hoy, esta vez lo convierto en protagonista. ¿Me acompañas?

Como bien sabes si has leído alguno de mis artículos, siempre considero que la tecnología debe estar al servicio de un objetivo y no convertirse en él, a menos que lo sea. Nos puede ayudar mucho pero también ser un obstáculo y desdibujar el verdadero sentido del evento bajo el deslumbre de los focos.

Dicho esto, veamos te cómo ayudan las TIC en el antes, el durante y el después.

posibilidades de la Tecnología en los Eventos

Todo empieza una vez que ya sabes qué quieres, tu objetivo, y conoces al público al que te vas a dirigir. Es el momento de trazar la planificación y ver cómo alcanzarlo. Con un presupuesto y los dos puntos iniciales bien claros, debes elegir si necesitas la tecnología, cómo, para qué, con qué meta y si te alcanza el dinero para ello.

El decantarte, por ejemplo, por el reconocimiento facial, aunque tengas fondos de sobra (mira que lo dudo), si el evento es pequeñito, es un gasto superfluo que solo sirve para presumir ante los asistentes de lo innovador que puedes ser. Recuerda: la tecnología está al servicio de un objetivo, no al revés.

Una vez elegida, no se queda ahí la cosa, debes tener guionizado el uso que le vas a dar, cuándo, dónde la vas a poner (gafas de realidad virtual, entre otras opciones), los recursos de personal para que funcionen y, por supuesto, formarlos para que sepan sacarle el máximo rendimiento de cara al público, sin que se produzcan fallos o los mínimos posibles (ya sabes lo de la Ley de Murphy).

En cuanto a las opciones tecnológicas, veamos algunas:

  1. Identificación de los asistentes:

    1. Códigos QR y de barras: el segundo es el más antiguo y el primero funciona de forma similar, viene a ser casi como una evolución. Hay que escanearlos en la entrada. Está bien cuando el evento no es multitudinario. También se pueden establecer puntos de acceso, como los de algunos supermercados, donde lo pones bajo el escáner, se levanta la barrera y los asistentes pasan.

    2. Biometría y reconocimiento facial: de lo ultimísimo e ideal para grandes actos, como conciertos o acontecimientos deportivos. En el primer caso, puede hacerse con la huella dactilar o el iris. El segundo es evidente. También sirve durante la celebración para recabar datos, que los asistentes puedan realizar pagos o que tengan acceso a determinados espacios exclusivos. Eso sí, como novedosos que son, aún tienen fallos. Puede ser que, para la identificación, den algún problema.

    3. Chips de radiofrecuencia (RFID): llevan ya un tiempo entre nosotros. A través de pequeños sticks, podemos realizar una rápida identificación y también ver la actividad del asistente durante el evento.

    4. Comunicación de corto alcance (NFC) y Contactless: además de para pagos, al igual que las anteriores, tienes la opción de utilizarlos para hacer los accesos más ágiles y para ver el recorrido del usuario a través del recinto.

    5. Beacons: una tecnología muy interesante que nos permite, junto con la identificación, mandar al móvil la información que consideremos que puede ser de su interés: comienzo de las ponencias, permitir la localización, enviar ofertas, dar la bienvenida, etc.

  2. Durante el evento: como ya has visto, muchos de las opciones para permitir la entrada de los visitantes, sirven para aprovecharlas durante la celebración en sí. Pero hay otras que la harán inolvidable… siempre que sean acordes con los objetivos que nos hemos propuesto.

    1. Vídeo mapping: te sonará de haberlo visto proyectado en edificios, donde simula mil y una historias. Desde luego, no es para actos pequeños y su espectacularidad se adapta más al aire libre que a entornos cerrados, donde existen otras opciones muy efectivas.

    2. Realidad virtual y aumentada: supongo que conoces la diferencia entre ambas (la primera es inmersiva y en la segunda interaccionas con tu entorno). Incluirlas de forma que tengan sentido en el evento, y no solo porque es la novedad, puede conseguir que los asistentes experimenten lo que quieras o darles la información que precisan en un determinado instante.

    3. Robots, chatbots y asistentes virtuales: las tareas pueden ser de lo más variadas. Pueden recibir a las personas, ofrecerlas información, dar apoyo al visitante, traer y llevar cosas en el primer caso, etc.

    4. Hologramas: eso que parece que alguien está ahí, delante tuya, pero que, en realidad no es así es, sin duda, un golpe de efecto que, además, te ayudará a personalizar el espectáculo (elijo este sustantivo a propósito) e incluso interaccionar con el público. También lo puedes utilizar para crear escenarios novedosos e imposibles de “traer” si no es gracias a esta tecnología. Eso sí, es cara, muy cara.

    5. Streming o retransmisión en directo: ya totalmente consolidado, permite que cualquier persona, en cualquier parte del mundo, pueda seguir el evento sin necesidad de estar físicamente presente. Si a ello le añades que puedan intervenir a través, por ejemplo, de las redes sociales, conseguirás una mejor experiencia.

    6. Y hablando de ellas, con las redes puedes dinamizar el antes, el durante y el después. La participación de un buen social media manager y la ejecución del community se tornas, hoy por hoy, imprescindibles en cualquier acto que se precie. Además, Twitter, Facebook, Instagram y LinkedIn, que se ha sumado hace poco, ofrecen al asistente herramientas específicas para los eventos que podemos aprovechar también a nuestro favor, incitando su utilización e incluso premiándola.

    7. Drones: cuando se trata de grandes celebraciones al aire libre, puede resultar muy interesante ver lo que ocurre desde diferentes perspectivas. Además sirven para actividades de trabajo en equipo (team building).

    8. Aplicaciones móviles: con ellas, el asistente estará más informado e interactuará más fácilmente. Ideal para networkings, congresos, dinámicas de equipo, etc.

  3. Tras el evento: toda la tecnología que has estado utilizando es perfecta para sacar datos y conclusiones que permitan evaluar el éxito del evento, lo que debes mejorar, qué ha funcionado y qué no. Aprovecha lo que tienes para analizar lo ocurrido.

Como ves, la tecnología en los eventos va más allá de los eventos tecnológicos. Mucha de ella tiene un precio asequible y otra más bien al contrario, pero se irá abaratando con el tiempo. Y sí, sé que insisto mucho, pero incluirla sin un motivo justificado supone un coste adicional del que no sacáis ningún provecho ni tú ni tu público. Buscar el llamado “efecto wow” a toda cosa, va en detrimento de tus objetivos.

Por cierto y antes de que se me olvide, por favor, vigila que la wifi tiene capacidad suficiente y funciona perfectamente. Ni te imaginas la cantidad de actos que se han ido al traste por este pequeño (bueno, no tan pequeño) detalle.

Tú turno. ¿Has utilizado alguna de esta tecnología en tus eventos? ¿Cuál ha sido la experiencia? ¿Conoces otra que pueda ser interesante? Como asistente, cuál te gustaría ver. Gracias, como siempre, por tus comentarios y por compartir este artículo de Bloggy Mary si te ha gustado

María Rubio

 

La Ética y el Periodismo en tiempos convulsos

Las noticias falsas o fake news parece que nos rodean. Según comparten en el blog de BBVA, “en el último año, el uso del término ha aumentado un 365% llegando a convertirse en la palabra del 2017 para el diccionario Collins”. Ahora, más que nunca, es necesario un Periodismo de calidad, un Periodismo ético.La Ética y el Periodismo en tiempos convulsos

El International Center for Journalists (ICFJ) ha publicado un documento sobre este tema: “La ética periodística en la era digital”. Invita en él a mirar al profesional del siglo XXI “desde la perspectiva de los valores tradicionales: compromiso con la verdad, independencia y responsabilidad con la sociedad”. Todos ellos muy loables y que deberían guiar nuestro camino. Pero la realidad es otra y de la actitud que tengamos ante ella, dependerá también nuestro futuro.

Empiezan desgranando eso que nos ha dado por llamar posverdad y que es una mentira o una verdad a medias (mentira) de toda la vida. ¿Somos los periodistas responsables? Pues, en parte, sí, sin duda.

La falta de verificación de las noticias y/o el carecer de tiempo para situarlas en contexto son parte del problema. “En nombre de la imparcialidad o la objetividad se le niega al lector, oyente o televidente, la ayuda que se le debe y que consiste en señalar inconsistencias, contradicciones, errores, mentiras o vacíos en el discurso de los interlocutores”. ¿Te suena? Es evidente que si el Periodismo pierde la credibilidad, pierde su razón de ser.

A este hecho, se añade el efecto de viralidad que tienen las redes sociales, donde se premia, gracias a los algoritmos, más el clic que el contenido.

Qué podemos hacer al respecto. Las soluciones están en nuestras (en tus) manos. Verificar las noticias, formar a los receptores para que sepan distinguir las informaciones de las mentiras, también enseñar a profesores y estudiantes el respecto y a apreciar la verdad, y fomentar el Periodismo de investigación.

Este último es contrario a la instantaneidad que muchas veces se exige a los medios. Ante ello, en el documento, los autores preguntan por la utilidad en la búsqueda y difusión de las noticias, y caben tres posturas:

  • Porque es el negocio de la empresa. Como lo importante es difundir muchas noticias, cuanto más rápido, mejor

  • Difundo noticias para que la gente entienda mejor lo que sucede y pueda influir en los hechos. Esta intención de dar noticias completas subordina el factor tiempo y hace desaparecer la prisa.

  • Difundo noticias para entretener a las audiencias y para mantenerlas cautivas. Una noticia rápida, breve y que se comprenda sin mucho esfuerzo es una buena respuesta a la curiosidad de la gente.

Como ves, según la respuesta que decidas dar a esta cuestión, así te comportarás como periodista.

Estamos en tiempos de violencia. Solo hay que echar una mirada rápida a las noticias para confirmar esta frase. Es complicado ejercer en momentos así que, en realidad, son los que más necesitan de una voz que los dé a conocer desde la profesionalidad más escrupulosa.

periodismo de guerra

Son dos los principales dilemas que destacan en el texto. Por un lado, está si lo primero es informar o es ayudar cuando hay vidas en peligro; y el segundo es decidir callar para protegerse uno/a mismo/a o bien informar a riesgo de nuestra integridad para proteger a los demás.

Lo que es evidente, respondiendo al primer dilema, es que la vida es prioridad absoluta: “La actividad profesional tiene sentido y dignidad cuando se concentra en ayudar a las personas”. Mientras que, en el segundo dilema, caben tres posibles decisiones: te vas, te callas o te esperas; cualquiera de ellas es válida y “ninguna está impuesta por una norma ética”.

Visto el interés que, en muchas ocasiones despierta la información profunda en el público, más bien escaso, la pregunta es ¿para qué investigar? Los medios no tienen tiempo ni recursos para hacerlo y el periodista necesita apoyo financiero.

Aquí los autores hacen dos preguntas que sí son inquietantes: ¿en qué medida dependemos del dinero? ¿Son los lectores quienes dictan la agenda de los medios? Qué responderías a ellas.

Esta es la respuesta que le dan: “El periodismo necesita ese apoyo financiero, pero no a costa de su libertad de información, ni de su identidad profesional. Agregada a esta hay otra conclusión: la financiación de un medio depende cada vez más de la calidad de sus contenidos; y es aquí donde se encuentra el tema de la participación de los lectores en la agenda”. ¿Estás de acuerdo?

Hace unas semanas, en Bloggy Mary, estuvimos viendo la relación del periodista con sus fuentes, donde también hablamos de ética, pero también ha de convivir con el público al que se dirige. Se trata de conocerlo, de respetarlo y de aprender de él, además de hacerse responsable de las consecuencias que puede tener la noticia que ha redactado.

Otro de los grandes conflictos a los que se enfrentan los profesionales es en el lugar de quién ponerse, a quién escuchar. Es la independencia de la que deben hacer gala… o deberían.

Cuando estamos ante una guerra, por ejemplo, lo lógico es ponerse siempre “a favor” (contrastando todo, claro) del más débil porque “la gente en el poder, en primer lugar, ama el poder; y dos: tiene más motivos para mentir porque creen que es necesario para mantenerse en el poder”.

Hasta aquí, todo claro, pero qué pasa cuándo el periodista ha de enfrentarse a su redactor jefe o al propio medio, que le veta una información. Estamos antes tres posibles posturas:

  • El profesional dócil, que no inspirará respeto a nadie, a menos que sean como él, y que, como se entere el público, perderá la credibilidad que pueda tener, tanto él/ella como el medio en sí.

  • Decidir mantener sus principios e integridad profesional, para “defender el derecho de los lectores a conocer la verdad”. En tal caso, “requiere el respaldo de un trabajo periodístico impecable y de alta calidad” en su ejercicio para poder hacer fuerza.

  • Si el respeto y la credibilidad del medio ya están perdidas, a lo mejor la opción es proteger tu propia credibilidad y respetabilidad que, una vez perdidos, es difícil que se puedan recuperar.

Como dicen en el documento, “es tan necesaria la independencia para el periodista como la vista para un pintor o el pulso para un cirujano”.

Y luego nos encontramos con el Periodismo sensacionalista, que, en gran parte de las ocasiones (en el texto son más duros), falta a su “compromiso con la verdad y su responsabilidad con la sociedad”.

¿Cualquiera puede ser periodista? Es una pregunta que ya me/te he hecho aquí. La respuesta está enfocada a distinguir entre el mal llamado periodismo ciudadano y el que ejerce un profesional.

periodismo ciudadano

Y las diferencias son notorias, aunque se resumen en una: la verificación, el contrastar, el utilizar fuentes diversas, la conciencia, el seguimiento de la noticia y la contextualización son propias del periodista, y no del ciudadano. “Esta actividad supone una preparación académica severa y, sobre todo, es una manera de ser que la ética forja en las personas”.

No obstante, salvaguardar la independencia requiere de una nueva estructura financiera en los medios. Nos encontramos de nuevo ante un dilema: qué es más importante, el negocio, lo que supone alguna posibilidad de supervivencia en los tiempos que corren; o el Periodismo, con lo que peligra el futuro de aquellos.

Entre el público, existe la sospecha, fundada, desde mi punto de vista, de que la fuente de financiación afecta a las noticias que se dan y a cómo se dan. ¿La forma de corregirlo? En el texto se ponen algunos ejemplos pero la conclusión es que “la fuente más limpia de financiación, y que respeta la libertad y credibilidad de los medios, es la de los suscriptores”.

Una vez expuestos los dilemas, ¿es necesaria una nueva ética con la llegada de Internet? ¿Debe adaptarse a las nuevas tecnologías o son estas las que han de hacerlo?

De entrada, “el progreso de la ética va de la mano con la evolución de la técnica que plantea hechos nuevos, para los que se requerían actitudes nuevas. Y la ética es un asunto de actitudes”. Por lo tanto, hablamos de que han de mantenerse los principios tradicionales e incluirlos en los nuevos medios, e incluso intensificarlos en ellos.

Sea como sea, hemos de evitar la confusión entre información y publicidad, o entre aquella y opinión. Los autores son bastante reacios a las noticias patrocinadas y al “periodismo de marca”. Desde el punto de vista ético, es la postura más lógica: “Si la información es un bien social y no una mercancía, tanto los empresarios como los gobiernos han de saber que ese es un espacio sagrado e inviolable”.

Es tu turno. Como periodista o como público, me encantará conocer tu opinión. Gracias por dármela aquí y en las redes, y por compartir el artículo si te ha gustado

María Rubio