De la Marca a la Marca Personal: el viaje del Emprendedor

El empoderamiento de la mujer siempre ha sido un tema que me ha preocupado en lo personal y en lo profesional. De ahí que cuando las fundadoras de ASEEMAC (Asociación de Empresarias y Emprendedoras del Corredor del Henares) me ofrecieron hacer un taller en el I Encuentro de Mujeres Empresarias de Torrejón de Ardoz, ni me lo pensé.

Y más cuando supe del elenco de compañeros con los que iba a compartir escenario: Laura Ferrera, Javi Solís, Roberto Mazuelas,… Un placer escucharles.

Ponentes del 25 de mayo del I Encuentro de Mujeres Empresarias de Torrejón de Ardoz

Con Laura aprendimos qué es y cómo hacer Marketing Emocional. Javi, por su parte, nos explicó la importancia de compartir y de crear una red de contactos. Roberto nos emocionó, nunca mejor dicho, con la excelente comunicación interna de su empresa y las grandes ideas que tienen para ello. Ya le dije que se prepare, que me lo llevaré a las reuniones que tenga con clientes que duden de la efectividad de este ámbito de la comunicación.

Por desgracia, no pude quedarme para aprender más de mis compañeros de la tarde, pero sí he podido acudir esta misma mañana para disfrutar de las presentaciones de Patricia Palomar, Isabel Aguilera y Daniel Pérez. La primera, una excelente coach, nos invitó a aprender productividad consciente, ni más ni menos. Isabel, por su parte, explicó la forma en que podemos sacarnos partido; mientras que con Daniel aprendimos sobre las habilidades del vendedor.

Volviendo a mi presentación, a la hora de plantear un tema para el taller, al principio tenía dudas pero, la verdad, la idea me surgió durante la llamada que me hizo la presidenta de la asociación, Nuria Gómez. Aún así, como me telefoneó un viernes, lo tengo sorprendentemente fresco en mi memoria, le pedí que me dejara el fin de semana para confirmarlo y darle un título que al final fue “Del branding al personal branding: el viaje del emprendedor”.

Del branding al personal branding: el viaje del emprendedor

En el taller, en primer lugar, quise resaltar la importancia de las personas en la imagen de las empresas en las que trabajan. Pero, cuando encima estamos hablando de microempresas, donde la mayoría están formadas por ellas mismas como única plantilla, la marca personal y la de empresa se funden en una sola, de ahí el viaje.

El trayecto sirvió para que:

  • aprendieran a hacer un DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades);

  • descubrieran cómo crear y la importancia de tener siempre presente la Misión, Visión y Valores de sus proyectos;

  • se plantearan que sus objetivos debían ser SMART (Específicos, Medibles, Alcanzables, Realistas y Acotados en el tiempo, por sus siglas en inglés);

  • supieran hacer un Elevator Pitch;

  • y practicaran unas claves para hacer buenos networkings.

Sin duda, ha sido una experiencia muy gratificante, con un público de empresarias ávido de aprender, al que no había necesidad de incentivar para que participaran y con unos compañeros ponentes que siempre me descubren algo nuevo.

Aquí te dejo con mi intervención adaptada al blog.

Gracias a ASEEMAC por invitarme, y a ti por comentar y compartir esta entrada

María Rubio

Crece la desconfianza hacia los Medios de Comunicación, ¿y nos extraña?

Es una pena pero cada vez tenemos menos confianza en los medios de Comunicación. He de reconocer que nos lo hemos ganado a pulso pero una Democracia demuestra su solidez a través de la calidad de estos y la nuestra deja, por lo visto, mucho que desear si solo nos guiamos por esta afirmación.

¡puedes confiar en mí!

En el Informe sobre la profesión periodística de la APM, del que ya hemos hablado, se refleja todos los años lo mismo: la presión sobre los profesionales y la falta de transparencia de las empresas editoras multimedia. A ello hemos de añadir que la confianza cae en picado en todo el mundo, lo que se suma a la propia y ofrece un panorama desolador.

Tres son los estudios, cuatro con el de la APM, que han abundado sobre este tema en los últimos seis meses y todos ellos muestran exactamente lo mismo: la caída imparable de la confianza de los ciudadanos hacia los medios y, por extensión, hacia los periodistas.

Empezamos, si te parece, por el más antiguo. El Eurobarómetro, que analiza el pluralismo de los medios y de la democracia (otra vez uniendo conceptos), muestra una pequeña contradicción, desde mi punto de vista. Por una parte, los españoles consideramos que nuestros medios ofrecen diversidad de opiniones pero, por otro y a mucha distancia de la media de la Unión Europea, pensamos que ni los públicos ni los privados se libran de las presiones políticas o comerciales.

Desconfianza medios - Eurobarómetro Pluralismo y democracia

Además, casi 6 de cada 10 españoles frente a 4 de cada 10 europeos consideran que no ofrecen información fiable, aunque sí hay diferencia entre los medios. La radio es en el que más fiabilidad perciben el 54% de los oyentes, mientras que el resto suspende, en especial los medios sociales.

Aquí tienes los resultados para España (solo son cuatro páginas) para que completes el panorama:

El siguiente informe, unos días más actual, se deriva de la encuesta del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas). En él todas las instituciones analizadas tienen índices a la baja, aunque aquí salimos mejor parados que el Parlamento y los partidos. Hemos pasado de un aprobado por la mínima en 2006 (5,51) a un suspenso en toda regla (4,3). Es decir, en cuestión de diez años, la confianza en los medios ha descendido en algo más de un punto.

El más reciente en darnos el toque de atención ha sido el barómetro de confianza que Edelman publica todos los años.

Se confirma en él la caída. Hemos pasado de un 49% de confianza en 2015 a un 44% en 2016, es decir, casi 6 de cada 10 españoles piensan que los medios no son fiables, ¿te suena la cifra? Mira cuatro párrafos más arriba.

Sin embargo, sí se aprecia una pequeña diferencia respecto a la tipología. Resulta que en este estudio los buscadores son el segundo medio que más confianza genera, tras los nativos de Internet. Los tradicionales son los que se pegan un batacazo de aúpa, con cinco puntos menos respecto al estudio anterior.

España sigue la estela del resto de países analizados. El 82% de ellos desconfía de los medios, cifra que supone el mínimo histórico desde que se realiza el informe. Desde luego, no estamos tan mal como en Latinoamérica, si es que eso nos puede servir de consuelo.

Los datos son claros y, como decía al comenzar el artículo de Bloggy Mary, nos lo hemos ganado a pulso.

En alguna ocasión, he comentado las razones que, según creo, nos han llevado a este punto pero, si te parece, las voy a analizar desde la perspectiva de la democracia, jugando con el paralelismo que han establecido todos estos estudios.

La subida al poder o el crecimiento en votos de los partidos ajenos al, llamémosles así, “orden establecido” muestran a ciencia cierta que los ciudadanos están desencantados. La crisis, de la que apenas estamos asomando la cabeza, el paro, con unos índices vergonzosos, y los aún más vergonzosos casos de corrupción provocan, entre otros motivos, esta falta de confianza.

Y, mientras tanto, los medios, en vez de ofrecer una información contrastada y evitar sensacionalismos inapropiados, intentan sanear sus maltrechas cuentas con grandilocuentes titulares, análisis sesgados y datos sin confirmar adecuadamente. Es el miedo a morir lo que les mueve y los miedos nunca son buenos en Periodismo.

En las televisiones, dentro de los programas de debate, se valora más el espectáculo que la reflexión sosegada e informada, hecha por periodistas y analistas que realmente estén especializados en el tema a tratar.

debate El gato al agua

Imagen de lahemerotecadelbuitre.com

La prensa trata de sobrevivir ofreciendo promociones que han convertido los quioscos en un mercadillo más que en un lugar de venta de ejemplares. Y ni aún así, consiguen levantar cabeza. Más aún cuando el acceso a Internet en España es casi generalizado y podemos encontrar las noticias gratuitamente y con más posibilidades de contratar y de ampliar la información.

Por lo tanto, son los buscadores y los medios nativos online los que se llevan al público cada vez más. Ahora bien, este tampoco se encuentra libre de responsabilidad.

Tenemos una educación que en vez de hacer ciudadanos críticos nos convierte en borreguitos, todos iguales, sin un criterio propio. O aún peor si cabe, nos pone las orejeras para que solo veamos lo que ellos quieren que veamos o lo que nosotros queremos ver. Es lo que ha venido a llamarse la posverdad, es decir, solo consumimos las noticias que nos afianzan en nuestras propias creencias. El resto de ellas las desmentimos a pesar de que los datos nos puedan decir lo contrario.

Las leyes tampoco ayudan a romper esta situación. De hecho, las últimas declaraciones nada menos que del fiscal general del Estado profundizan en la persecución de los periodistas por hacer su trabajo: buscar información y sacar a la luz aquello que quiere permanecer oculto. Solo favoreciendo que esto sea así y evitando sensacionalismos baratos y falta de profesionalidad a la hora de confeccionar las noticias, conseguiremos recuperar la confianza del público.

Y a pesar de los pesares, la gente no es tonta y se da cuenta de que la están manipulando, de ahí los resultados de los estudios que hemos visto antes.

Sabemos las causas, qué tal si nos ponemos en marcha y adoptamos las medidas necesarias para revertir las cifras y recuperar la confianza. Puede que aún estemos a tiempo, ¿qué te parece? Dime qué opinas.

Como siempre, gracias por comentar y por compartir la entrada si te ha gustado

María Rubio

La Atención a tus Públicos y cómo contribuye al Éxito del Negocio

Esta anécdota que contaba Juanra Doral hace un par de días en Facebook viene a ilustrar la importancia que tiene el trato al cliente y cómo este afecta por igual a una gran empresa que a un pequeño negocio.

Más allá de la educación, que siempre es la mejor tarjeta para presentarnos a los demás, las pymes deberían tener un manual que establezca unas ideas básicas sobre la atención al público, porque todas, absolutamente todas, se relacionan con terceros.

Empieza a pensar: clientes, proveedores, personal de limpieza, la tienda de fotocopias de la esquina,… siempre estás tratando con otras personas que se merecen, al igual que tú, un respeto por ellas y por su trabajo. Eso es educación.

la buena educación en la empresa

Ahora bien, estoy hablando aquí, en Bloggy Mary, de ir más allá, de conseguir que si tienen que elegir entre dos opciones, entre tu tienda y la de al lado, te prefieran a ti porque el trato que les dispensas es mucho mejor y se sienten “en casa”.

Si eres tú el único que forma la empresa, léase autónomos por ejemplo, te servirá para crearte tu marca personal. No obstante, la cosa se complica cuando tenemos a varias personas a nuestro cargo.

Cuando estoy por el centro, suelo ir mucho a un bar, el Minibar, cuyo nombre ya indica la superficie que tiene; calculo así, a ojo de buen cubero, que no llega ni a veinte metros cuadrados. A pesar de ello, los fines de semana tiene tres camareros y una cocinera, además del dueño; siempre está lleno, tanto dentro como en la terraza exterior; y, sobre todo en el primer caso, lo normal es que casi ni te puedas mover.

Al lado tiene otros tres bares más, un par de ellos literalmente pared con pared. Creo que solo se sientan allí los que no caben en esa pequeñez de local. Es habitual que lo recomiende a amigos y familia, y quien ha ido, se ha convertido también en incondicional. ¿A qué se debe su éxito? Es algo que hemos comentado cada vez que vamos: al trato al cliente.

Puedes tener una excelente cocina y un precio ajustado a la zona, pero si te falla la atención que prestan tus trabajadores a las personas que van, adiós, despídete. En el bar que te menciono, te sientes a gusto, los camareros están pendientes, tienen la suficiente mano izquierda para saber qué decir, cómo decirlo y a quién (hablando de Juanra…), siempre están con una sonrisa, aunque no paren ni un momento. Una de mis amigas decía que parece que los han elegido en un casting por su simpatía y su profesionalidad, y es verdad.

Ahora traslada lo que te estoy comentando a tu negocio. En el proceso de selección de un nuevo trabajador, comprueba también el grado de empatía que tiene, aunque ni siquiera se acerque a un cliente. El clima de tu empresa te lo agradecerá.

buen ambiente laboral

Y fuera del proceso, establece unas mínimas normas de cortesía y trato hacia los demás, ya que se supone que la educación la hemos recibido en casa. Una idea interesante podría ser incluir un cuadro en un sitio bien visible donde escribas la actitud que deben tener en el puesto que ocupan, que lo difuntas tú también con el ejemplo y que incluso lo firmen cuando les des la bienvenida en su primer día.

¿Qué podría contener? A ver qué te parecen estas cinco ideas:

  • Demuestra que tu trabajo te gusta, disfrútalo y trasmite esa pasión a los demás.

  • Una sonrisa abre más puertas que una llave maestra.

  • Trata a los demás mejor de lo que te gustaría que te trataran a ti, así conseguirás lo mismo.

  • Todos somos iguales, sea cual sea nuestro cargo en la empresa: respeta a la persona y el trabajo que realiza.

  • Crea buen ambiente. Recuerda que pasas más horas con tus compañeros que con tu familia y tus amigos.

Pero puedes ir más allá. Crea un pequeño manual, pueden ser solo un par de páginas, con la forma en que se debe tratar a cada uno de tus públicos y hazlo cumplir. Las claves te las di en su momento en Bloggy Mary:

Las consecuencias de estas acciones tendrán efectos muy positivos en tu pequeño negocio, en tu pyme e incluso en ti como autónomo, toda vez que las adaptes a los valores de tu empresa. Entre otras:

  • La imagen de ti y la de tu marca se verán muy beneficiadas.

  • Conseguirás unos embajadores de tu empresa que no tienen precio porque la recomendarán de corazón cada vez que puedan.

  • La “publicidad” positiva que genera la atención que prestas redundará en beneficios económicos, puede que incluso a medio plazo.

  • Mejorará el ambiente de trabajo. Recuerda que unos empleados contentos son más productivos, es decir, que también terminará favoreciendo tus cuentas.

Observa que estas acciones son gratuitas, no suponen un gasto para la empresa y, al contrario, contribuirán a su éxito.

Ahora ponte en el lugar de tu cliente y responde a esta pregunta: ¿qué prefieres, tratar con un borde que te falte al respeto, te mire por encima del hombro y se olvide de ti en cuanto cruzas la puerta de salida, aunque el producto sea el mejor de la zona y el más barato; o recibir una atención magnífica, antes y después de la compra, a pesar de que el producto no sea el mejor, pero sí muy bueno, y el precio esté más ajustado? Obra según sea la respuesta que hayas dado.

poner al cliente en el centro

Por último, fíjate de nuevo en la anécdota que ha compartido Juanra y en que yo misma la esté utilizando para esta entrada, ampliando la difusión. Imagina que esto se repitiera en varios comentarios. ¿Crees que alguien que lo lea iría a comer allí? ¿Qué consecuencias tendrá para el negocio?

Espero haberte ayudado a reflexionar sobre la importancia de establecer unas mínimas normas de Protocolo en tu empresa porque, en este aspecto, da igual el tamaño que tenga. ¿Me das ahora tus impresiones? Como siempre, gracias por comentar y por compartir

María Rubio